Integridad y Sabiduria

El llamado de Abram y las presiones subsiguientes

Pepe Mendoza 22 septiembre, 2014

Toda travesía espiritual comienza con la voz directiva de Dios, no con nuestras iniciativas. El llamado que Abraham recibió —salir de su tierra, de su parentela y de la casa de su padre— no vino acompañado de un mapa detallado, sino de una invitación a caminar junto al Señor que iría mostrando el camino paso a paso. Esta aparente falta de claridad no es un descuido divino; es el diseño de un Dios que quiere hacer el viaje con nosotros, no simplemente indicarnos un destino. El llamado demanda obediencia primero y promete bendición después, pero esa bendición nunca termina en nosotros: Abraham no sería un príncipe grande, sino una nación grande —un canal a través del cual todas las familias de la tierra serían bendecidas.

Lo que sigue al llamado no es comodidad, sino prueba. Abraham llegó a Canaán obedeciendo, pero encontró hambre severa y tuvo que descender a Egipto. Allí falló al negociar con su propia esposa para protegerse, actuando como si su seguridad dependiera de sus habilidades y no de la presencia de Dios. Sin embargo, el Señor no lo abandonó; lo disciplinó y lo preparó para la siguiente prueba. Cuando surgió el conflicto con Lot, Abraham ya no manipuló ni buscó su propio beneficio: cedió la elección a su sobrino y confió en el Señor. Las pruebas sucesivas —entregar su seguridad, sus posesiones, y finalmente arriesgar su vida por un sobrino ingrato— fueron moldeando su carácter hasta que pudo declarar públicamente que no tomaría nada del rey de Sodoma porque su provisión venía del Dios altísimo. Los altares que Abraham levantó a lo largo del camino funcionaron como recordatorios de cada encuentro con Dios y cada acto de obediencia, señales que le permitían no perderse en su peregrinaje espiritual.

  1. ¿Por qué el llamado de Dios a Abraham incluía la frase "a la tierra que yo te mostraré" en lugar de indicarle directamente el destino final, y qué revela esto sobre cómo Dios guía a sus hijos?

  2. En la clase se menciona que Abraham levantó altares en momentos clave de su vida espiritual. ¿Qué función cumplían estos altares y por qué su ausencia puede hacer que un creyente camine "en círculos"?

  3. Abraham actuó de manera muy diferente en Egipto con Sara que después con Lot cuando surgió el conflicto por la tierra. Si examinas una situación reciente en tu vida donde te sentiste amenazado o inseguro, ¿actuaste más como el Abraham de Egipto o como el Abraham que cedió a Lot?

  4. La clase señala que Dios confirmó su voluntad a Abraham solamente después de que este obedeció. ¿Hay algún área de tu vida donde estás esperando claridad de Dios antes de dar un paso de obediencia que ya conoces?

  5. El pastor Núñez menciona que la bendición de Abraham no era para él sino a través de él. ¿Cómo cambiaría nuestra manera de pedir bendición a Dios si realmente creyéramos que somos canales y no destinatarios finales de su gracia?