Integridad y Sabiduria
Tu carácter bajo la mano de Dios

Tus emociones bajo la mano de Dios

Catherine Scheraldi 25 agosto, 2021

Las emociones son un regalo de Dios que da color a la vida, pero tras la caída quedaron distorsionadas y ahora luchan por controlarnos. Esta clase plantea una verdad incómoda: cuando decimos que no podemos manejar nuestras emociones porque "fuimos creadas así", estamos creyendo una mentira del enemigo y demostrando que nuestra mente aún necesita ser transformada. La buena noticia es que Dios no nos dejó solas en esta batalla. Según 2 Pedro 1, su divino poder nos ha concedido todo lo que necesitamos para vivir en piedad — no una ayudita, sino todo. Sin embargo, esto no es automático: requiere diligencia de nuestra parte.

La clave está en el dominio propio, esa bisagra que conecta la fe con el amor. Catherine Scheraldi ilustra este proceso con la imagen de una joven domando un potro salvaje: al principio el caballo patea y corre frenéticamente, pero ella debe agarrar la rienda con fuerza hasta que el animal se rinde. Así son nuestras emociones — intentarán desestabilizarnos hasta que aprendamos a dominarlas. Es un trabajo duro, a la fuerza, pero con el tiempo se vuelve más fácil. Cristo ya nos hizo libres; ahora nos toca caminar en esa libertad, negándonos a nosotras mismas para que él viva en nosotras.

  1. Según la enseñanza de 2 Pedro 1, ¿qué nos ha dado Dios para vivir en piedad y qué papel juega nuestra diligencia en ese proceso?

  2. ¿Por qué la clase señala que el dominio propio funciona como una "bisagra" entre las demás virtudes mencionadas en 2 Pedro 1?

  3. ¿En qué situaciones específicas de tu vida reciente has sentido que tus emociones te controlan en lugar de tú controlarlas a ellas? ¿Qué excusa sueles darte en esos momentos?

  4. La clase menciona que necesitamos conocer nuestras debilidades específicas para saber dónde podemos caer. ¿Cuál es la emoción que más frecuentemente te lleva a pecar y qué "barrera" práctica podrías poner esta semana?

  5. Si alguien te dijera que pedirle a una mujer que controle sus emociones es negar cómo Dios la creó, ¿cómo responderías basándote en lo que enseña esta clase sobre el propósito original de las emociones y el poder que Dios nos ha dado?