Integridad y Sabiduria
Conociendo al Dios de la Biblia

Nuestro Dios es sabio

Joan Veloz 7 noviembre, 2019

El amor de Dios se ha convertido en uno de los conceptos más distorsionados del cristianismo contemporáneo. Muchos lo reducen a un sentimiento afectuoso que garantiza prosperidad, salud y comodidad temporal. Pero si el amor divino se midiera por esos parámetros, tendríamos que concluir que Dios odiaba al apóstol Pablo, un hombre que vivió en pobreza, aflicción y rechazo constante. La verdadera definición del amor de Dios no se encuentra en lo que recibimos materialmente, sino en lo que él hizo por nosotros: siendo pecadores, enemigos suyos, se entregó en la cruz para hacernos sus hijos.

Primera de Corintios 13 revela las características de este amor que llevó a Cristo al calvario: paciente, bondadoso, sin arrogancia, que no toma en cuenta el mal recibido. Jesús fue abandonado, negado, escupido y maltratado, y aun así decidió darse por aquellos que lo herían. Este amor es intrínseco —no depende de nuestros méritos—, soberano, infinito, eterno, inmutable y santo. Como es santo, Dios disciplina a quienes ama, no para destruirlos sino para conformarlos a la imagen de Cristo.

Las evidencias de este amor son su providencia constante, la redención que nos libró de nuestro peor problema —la enemistad con Dios—, y la promesa de vida eterna. El pastor Joan Veloz cierra con preguntas incómodas: si conocemos este amor tan grande, ¿por qué nos quejamos? ¿Por qué el descontento? ¿Por qué la apatía en el servicio? Conocer verdaderamente el amor de Dios debería transformar nuestra respuesta ante cualquier circunstancia.

  1. Según la clase, ¿cuál es la diferencia entre decir "Dios es amor" y decir "el amor es Dios", y por qué confundir estos conceptos ha generado doctrinas distorsionadas?

  2. ¿Cuáles son las tres evidencias principales del amor de Dios que se mencionan en la enseñanza, y cómo se relaciona cada una con nuestra condición como pecadores?

  3. La clase plantea que el amor de Dios es inmutable y no depende de lo que hagamos. Cuando piensas en tus peores momentos de pecado o frialdad espiritual, ¿realmente crees que Dios te amaba igual en esos momentos? ¿Qué pensamientos o sentimientos contradicen esa verdad en tu vida diaria?

  4. El pastor Veloz comparte que la pérdida de su hijo Miguel Enrique fue una aflicción que Dios usó para llevarlo al ministerio pastoral. ¿Hay alguna circunstancia dolorosa en tu vida que todavía no puedes ver como expresión del amor de Dios? ¿Qué te impide verla así?

  5. Si el amor de Dios no se mide por prosperidad, salud o comodidad, ¿cómo debería cambiar la forma en que evaluamos si Dios nos ama o si está actuando a nuestro favor en medio de situaciones difíciles?