IBI
Iglesia Bíblica de la Gracia
Cathy Scheraldi de Núñez, Aileen Pagán de Salcedo y Joel Peña • 10 enero, 2026
Existe una diferencia fundamental entre el temor reverente a Dios y el temor humano que paraliza nuestras vidas. El temor de Dios es una actitud de respeto, admiración y veneración por quien él es: santo, amoroso y justo. Este temor saludable nos lleva a la sabiduría, nos aparta del mal y nos impulsa a adorarle con nuestra vida entera. Como explica Proverbios, el principio de la sabiduría es el temor de Dios. Es similar a la relación de un hijo con un padre amoroso: hay cercanía y afecto, pero también un reconocimiento de autoridad que establece límites apropiados.
El temor humano, en cambio, nos lleva a mentir para caer bien a otros, a ocultarnos detrás de caretas, a no asumir nuestros roles como esposos o padres, y a vivir dominados por la ansiedad. Este temor es incongruente con nuestra identidad como hijos de un Dios todopoderoso y soberano. Las Escrituras nos dicen "no temas" cerca de 365 veces, casi una por cada día del año, frecuentemente acompañado de la razón: "porque yo estoy contigo".
Los personajes bíblicos como Elías y Pedro ilustran cómo el enfoque determina nuestra respuesta. Elías enfrentó a 800 sacerdotes paganos con valentía porque su mirada estaba en Dios, pero luego huyó de Jezabel cuando se desenfocó. Pedro caminó sobre el agua mientras miraba a Cristo, pero comenzó a hundirse cuando fijó sus ojos en la tormenta. La raíz del temor paralizante es siempre la lejanía de Dios y el desenfoque de su carácter.
La solución está en el perfecto amor que echa fuera el temor. Ese amor se revela en Cristo y en la cruz. Mientras más conocemos, creemos y abrazamos que somos amados por Dios, menos temor tendremos en esta vida.
Texto bíblico principal:
Referencia: (no aplica) Texto: (la enseñanza no se basa en la exposición de un pasaje único)
Cathy Scheraldi de Núñez es doctora en medicina con especialidad en endocrinología. Es miembro, diaconisa y directora del ministerio de mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional. Además, conduce el programa Mujer para la gloria de Dios a través del canal de YouTube del Ministerio Integridad & Sabiduría. Está casada con el pastor Miguel Núñez.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.
Joel Peña es ingeniero industrial con estudios de posgrado en Productividad y Calidad. Sirvió en su profesión por 13 años antes de dedicarse al ministerio pastoral. Es pastor de los ministerios de jóvenes de la Iglesia Bautista Internacional y completó una Maestría en Divinidad en el Southern Baptist Theological Seminary. Está casado con Angélica Rivera y juntos tienen dos hijos, Samuel y Abigail.