Catherine Scheraldi de Núñez, Charbela El Hage de Salcedo y Aileen Pagán de Salcedo • 23 mayo, 2026
La queja no es un hábito menor ni una expresión inocente de frustración. Es el idioma natural de un corazón descontento que, en el fondo, le dice a Dios: "Te equivocaste, yo tengo una mejor idea." Eso es exactamente lo que muestra el pueblo de Israel en el desierto: después de haber visto las diez plagas, la apertura del Mar Rojo y la destrucción del ejército egipcio, bastó encontrar agua amarga para que la murmuración brotara de inmediato. No se quejaban contra Moisés, sino contra el Dios soberano que lo orquestaba todo.
El nombre que los judíos le dieron a esas aguas, Mara, significa rebeldía, y esa palabra describe con precisión lo que hay detrás de cada queja: un corazón rebelde que cuestiona la sabiduría, la santidad y el propósito de Dios. Al rechazar el maná —descrito como sabor de miel— y anhelar lo que tenían en Egipto, es decir, en la esclavitud, el pueblo evidenciaba que nuestra mente olvida fácilmente lo bueno que Dios ha hecho y anhela lo conocido, aunque eso conocido fuera una prisión. Simbólicamente, ese rechazo apuntaba ya al rechazo futuro del Mesías, el verdadero pan de vida.
La raíz de la queja es la idolatría del yo: nos colocamos en el trono de Dios, como lo hizo Lucifer. Romanos 8:28 recuerda que todas las cosas —incluso las difíciles— cooperan para bien de los que aman a Dios. Por eso, en lugar de quejarse, la respuesta bíblica es hacer la oración valiente que hizo David: "Señor, escudriña mi corazón y muéstrame lo que hay ahí dentro." Solo desde esa humildad podemos dejar de ver el vaso medio vacío y comenzar a confiar en el Dios que todo lo sabe, todo lo controla y siempre actúa con propósito.
Catherine Scheraldi de Núñez es la esposa del pastor Miguel Núñez, y es doctora en medicina, con especialidad en endocrinología. Está encargada del ministerio de mujeres Ezer de la Iglesia Bautista Internacional. Conduce el programa Mujer para la gloria de Dios, en Integridad y Sabiduría.
Chárbela Salcedo es miembro de la Iglesia Bautista Internacional en Santo Domingo, donde forma parte del ministerio de mujeres Ezer. Está casada con el pastor Héctor Salcedo y juntos tienen dos hijos, Elías y Daniel. Sirve junto a su esposo conduciendo el podcast Tu corazón y el dinero. Posee una maestría en Formación Espiritual y Discipulado del Moody Theological Seminary de Chicago.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.