El fin principal del ser humano es glorificar a Dios y gozar de él para siempre, afirma el Catecismo de Westminster. Pero ¿qué significa esto cuando la vida duele? La palabra "gloria" en la Biblia tiene dos dimensiones: en hebreo, *kabod* habla del peso, la importancia suprema de Dios; en griego, *doxa* describe su esplendor y belleza moral. Glorificar a Dios, entonces, es hacer que su valor y hermosura se reflejen en nuestra vida — no solo mostrándolo, sino disfrutándolo. Como escribió John Piper: "Dios es más glorificado en nosotros cuando estamos más satisfechos en él."
El sufrimiento se convierte en instrumento de gloria de dos maneras. Primero, Dios se glorifica ante nosotros cuando las pruebas nos obligan a verlo más grande de lo que pensábamos — cuando descubrimos que él no es nuestro cómplice en proyectos personales, sino el Dios soberano que tiene derecho a redirigir nuestra historia. Elizabeth Elliot, viuda de un misionero martirizado, lo expresó así: "Si Dios fuera mi cómplice, me traicionó; pero si él es Dios, me liberó" — liberó de los dioses fabricados por nuestra imaginación. La cruz misma fue un evento inexplicable humanamente, pero Jesús lo llamó su glorificación. Segundo, Dios se glorifica ante otros a través de nosotros cuando sufrimos bien. La comunidad amish que perdonó al asesino de sus hijos dejó al mundo secular sin palabras; los psicólogos concluyeron que solo el ejemplo de Cristo y la enseñanza del perdón podían producir tal respuesta. Nuestro sufrimiento, aunque doloroso, tiene propósito: es una de las maneras principales en que nos hacemos semejantes a Cristo y experimentamos su redención.
Según la clase, ¿cuáles son las dos formas principales en que Dios se glorifica a través del sufrimiento de sus hijos?
Elizabeth Elliot escribió: "Si Dios fuera mi cómplice, me traicionó; pero si él es Dios, me liberó." ¿De qué exactamente dice ella que fue liberada al entender que Dios es Dios y no su socio?
Cuando enfrentas una situación difícil que no tiene explicación, ¿tiendes a exigirle a Dios que actúe según tu idea de justicia, o logras confiar aunque no entiendas? ¿Qué revela eso sobre el Dios que realmente habita en tu corazón?
El pastor mencionó que a veces Dios nos pone de espaldas para que miremos hacia arriba. ¿Puedes identificar un momento específico de tu vida donde el sufrimiento amplió tu visión de quién es Dios de una manera que la comodidad nunca hubiera logrado?
La comunidad amish respondió a una tragedia con perdón público, y el mundo quedó asombrado. Si tu iglesia o grupo pequeño enfrentara una injusticia grave, ¿qué crees que impediría o facilitaría una respuesta así? ¿Qué se necesitaría cultivar de antemano?