IBI
Iglesia Bíblica de la Gracia
El poder fue el primer regalo que Dios otorgó al ser humano — antes que existiera la mujer, antes que hubiera otro hombre con quien comerciar, Adán ya había recibido autoridad sobre la creación. Pero ese poder no le bastó. La serpiente ofreció una sola cosa: "serán como Dios", y desde entonces la humanidad ha vivido anhelando más poder de una forma u otra. El pastor Reynaldo Logroño explora cómo el poder, siendo un regalo bueno de Dios, ha sido corrompido por el pecado hasta convertirse en un revelador profundo de lo que habita en nuestro corazón.
La definición que guía esta enseñanza es sencilla pero penetrante: el poder es la capacidad de obtener lo que valoramos. El problema radica en que el pecado ha distorsionado nuestros valores. Así, el poder deja de usarse para glorificar a Dios y se convierte en un instrumento para exaltarnos a nosotros mismos, para obligar a otros a aceptar nuestra visión, para sentirnos importantes en nuestra familia, en nuestras redes sociales, en nuestro ministerio. Pero existe un poder diferente — el poder creador que procede de Dios, que sana relaciones en lugar de destruirlas, que se perfecciona precisamente en nuestra debilidad. Cuando Cristo ocupa el centro de nuestro sistema solar, todo lo demás — incluyendo el poder — orbita en su lugar correcto. Nuestra mayor fortaleza no es demostrar lo que podemos hacer, sino saber que contamos con un Dios que siempre estará esperándonos.
Según la clase, ¿cuál fue el primer regalo que Dios dio al ser humano y qué ofreció la serpiente para corromperlo?
¿Qué diferencia establece Richard Foster entre el "poder destructivo" y el "poder creador", y de dónde procede cada uno?
El pastor pregunta: "¿Dónde buscas poder para sentirte importante?" Piensa en tus relaciones familiares, tu trabajo o tus redes sociales — ¿en qué área específica tiendes a ejercer poder para ser admirado o para que otros acepten tu visión?
La clase menciona que a veces no somos conscientes del daño que puede causar un mal uso de nuestro poder en otros. ¿Puedes identificar alguna conversación, decisión o actitud reciente donde tu forma de ejercer autoridad haya afectado negativamente a alguien cercano?
Forest Gump recibió de su madre un mensaje de autosuficiencia: "Tú puedes, tú tienes ese poder". Pero al final de la película, Forest le dice a su hijo algo muy diferente: "Te amo y voy a estar aquí esperándote". ¿Qué mensaje sobre el poder les estamos transmitiendo a quienes nos observan — el de la autosuficiencia o el de la dependencia de Dios?