IBI
Iglesia Bíblica de la Gracia
Cathy Scheraldi de Núñez y Aileen Pagán de Salcedo • 6 septiembre, 2025
Las redes sociales presentan peligros documentados: producen distracción que afecta neurológicamente el cerebro, generan adicción mediante estímulos químicos, aíslan paradójicamente a las personas de relaciones genuinas, banalizan el pensamiento hacia lo superficial y exponen a contenidos que perviertan moralmente. Sin embargo, también ofrecen beneficios de información, formación y relación si uno logra contener sus efectos dañinos.
La clave está en el autoconocimiento. Proverbios 14:15 advierte que el prudente mira bien sus pasos. No todos tienen la misma vulnerabilidad ante las redes, así que cada persona debe evaluar honestamente cómo le afectan y tomar una postura intencional. Para algunos, la recomendación será abstinencia total; para otros, un uso moderado será posible. Lo que no puede hacerse es dejarse llevar por lo que todos hacen sin reflexionar.
En cuanto a la contribución, tres principios guían: ser lentos para hablar ante lo que irrita, no buscar la propia gloria sino atribuirla a Dios, y ser sal y luz que trae verdad y corrección amorosa. Respecto al consumo, hay que recordar que el algoritmo alimenta nuestros ídolos según nuestros clics, por lo que debemos cuidar a quién seguimos y qué consumimos según Filipenses 4:8.
El mejor control sobre las redes no son las reglas externas, sino buscar en Dios lo que solo él puede dar: satisfacción, compañía, gozo y valía personal. Cuando estamos llenos en Dios, acudimos a las redes sin necesidad compulsiva. Para los padres, Deuteronomio 6 enseña que primero deben modelar el comportamiento deseado, luego instruir explicando el porqué de las normas, y finalmente establecer reglas claras para sus hijos.
Texto bíblico principal:
Referencia: Efesios 5:15-17 Texto: Por tanto, tengan cuidado cómo andan, no como insensatos, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Así pues, no sean necios y no entiendan cuál es la voluntad del Señor.
Cathy Scheraldi de Núñez es doctora en medicina con especialidad en endocrinología. Es miembro, diaconisa y directora del ministerio de mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional. Además, conduce el programa Mujer para la gloria de Dios a través del canal de YouTube del Ministerio Integridad & Sabiduría. Está casada con el pastor Miguel Núñez.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.