IBI
Iglesia Bíblica de la Gracia
Cathy Scheraldi de Núñez y Aileen Pagán de Salcedo • 20 septiembre, 2025
La ira es un pecado universal que nos afecta a todos, pero tendemos a culpar a otros cuando en realidad el problema está en nuestro corazón. Existen tres categorías de ira: la divina que es siempre correcta, la humana justa que imita la ira de Dios contra la maldad, y la humana pecaminosa que desafortunadamente caracteriza casi toda nuestra ira. La diferencia fundamental radica en que la ira de Dios siempre procede del amor y busca nuestro bien, mientras que la nuestra surge de intereses egoístas y deseos insatisfechos.
El relato de Adán y Eva ilustra cómo Dios manifiesta su ira sin dejar de mostrar amor. Cuando desobedecieron, él no los destruyó sino que sacrificó un animal para cubrir su vergüenza, introduciendo la muerte en el mundo precisamente para beneficio de ellos. Inmediatamente después del pecado, Dios anunció en Génesis 3:15 la promesa de redención a través de Cristo. Esta misma paciencia se evidencia a lo largo de la historia con Israel: aunque entraron en esclavitud por sus pecados, Dios los liberó por amor.
El sacrificio de Jesús representa la expresión máxima de este amor que coexiste con la justicia divina. Nadie ha hecho nada para merecer la salvación; lo único que aportamos es la necesidad de perdón. Pablo ora en Efesios para que comprendamos la anchura, longitud, altura y profundidad de este amor que sobrepasa el conocimiento. La mejor manera de comenzar a desplazar la ira pecaminosa de nuestro corazón es entender mejor la inmensidad del amor de Dios, porque mientras más le conocemos y amamos, más nos deleitamos en obedecerle.
Texto bíblico principal:
Referencia: Génesis 2:16-17 Texto: De todo árbol del huerto podrás comer, pero del árbol del conocimiento, del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas ciertamente morirás.
Cathy Scheraldi de Núñez es doctora en medicina con especialidad en endocrinología. Es miembro, diaconisa y directora del ministerio de mujeres Ezer en la Iglesia Bautista Internacional. Además, conduce el programa Mujer para la gloria de Dios a través del canal de YouTube del Ministerio Integridad & Sabiduría. Está casada con el pastor Miguel Núñez.
Aileen Salcedo es psicóloga egresada del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, con un Diplomado en Consejería y una Maestría en Terapia Familiar. Es graduada del Instituto Integridad & Sabiduría. Actualmente sirve en la Iglesia Bautista Internacional (IBI), donde forma parte del cuerpo de consejeros y del equipo del Ministerio EZER. Aileen ha caminado con Cristo por más de 25 años y está casada con Gregory Salcedo, con quien tiene tres hijos.