IBI
Iglesia Bíblica de la Gracia
Existe una idea arraigada en muchos creyentes de que lo que hacen de lunes a viernes no tiene valor espiritual, que solo lo que ocurre dentro de la iglesia cuenta para Dios. Esta mentalidad, conocida como dualismo, divide la vida en una esfera sagrada y otra secular, llevando a muchos profesionales, empleados y amas de casa a sentir que su labor cotidiana carece de propósito eterno. Algunos incluso expresan deseos de dejar sus trabajos para hacer algo más espiritual, ignorando que Dios los ha colocado precisamente donde están.
Los reformadores protestantes, comenzando con Martín Lutero, confrontaron directamente esta división. Lutero declaró que era una pura invención llamar estado espiritual solo a sacerdotes y monjes mientras se relegaba a campesinos y artesanos al estado temporal. Para él, todos los cristianos pertenecen al estado espiritual y la diferencia radica únicamente en el oficio que ejercen. Calvino coincidió al enseñar que el Señor asigna a cada persona su tipo particular de vida como un puesto de guardia.
Esta perspectiva tiene fundamento bíblico sólido. Génesis 2:15 muestra que Dios colocó al hombre en el huerto para cultivarlo y cuidarlo antes de la caída, estableciendo el trabajo como parte del diseño divino original. Pablo instruye en Primera de Corintios 7:17 que cada uno debe seguir viviendo en la situación donde el Señor lo ha puesto, y en Colosenses 3:23 exhorta a trabajar de buena gana como si fuera para el Señor. La cocina puede ser tan santa como el monasterio, y el campo tan espiritual como el convento. Diagnosticar si tenemos ideas dualistas implica preguntarnos si sentimos que Dios está más presente el domingo que el lunes, o si oramos por nuestra excelencia profesional tanto como por nuestras disciplinas espirituales.
Texto bíblico principal:
Referencia: Génesis 2:15 Texto: Entonces el Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el huerto del Edén para que lo cultivara y lo cuidara.
Héctor Salcedo es economista de profesión y pastor de corazón. Posee una maestría en Estudios Bíblicos del Moody Bible Institute de Chicago y estudios de posgrado en Macroeconomía Aplicada. Es pastor de la Iglesia Bautista Internacional desde 2004, donde supervisa áreas administrativas, financieras y el ministerio de jóvenes adultos (M-Aquí), además de predicar regularmente. Está casado con Chárbela El Hage y tienen dos hijos, Elías y Daniel.