IBI
Iglesia Bíblica de la Gracia
Todo lo que ha salido mal en la historia humana tiene su origen en un solo capítulo de la Biblia. Génesis 3 no es simplemente el relato de una desobediencia antigua; es la explicación divina de nuestra ruina presente, el semillero de donde brota cada mentira, cada ira, cada infidelidad que ha marcado a la humanidad por miles de años. Antes de ese momento, Adán y Eva disfrutaban de una intimidad con Dios y entre ellos que ningún ser humano ha vuelto a experimentar. Estaban desnudos sin vergüenza, completamente satisfechos en lo físico, lo espiritual y lo emocional.
La serpiente, instrumento de Satanás, no llegó con discursos elaborados sino con una simple pregunta que distorsionaba sutilmente la palabra de Dios: "¿Con que Dios les ha dicho que no comerán de ningún árbol?" Una sola palabra cambiada fue suficiente. Eva perdió terreno cuando decidió continuar la conversación, y en su respuesta ella misma distorsionó el mandato divino, añadiendo prohibiciones que Dios no había dado y restando severidad a las consecuencias.
El pastor Núñez advierte que así operan las tentaciones todavía hoy: llegan a través de lo que consideramos inofensivo, cuestionan el carácter bondadoso de Dios y nos invitan a buscar cláusulas de exclusión en sus mandatos. El pecado esclaviza progresivamente la mente, las emociones y finalmente la voluntad. Pero esta serie no termina en la caída; su propósito es que, habiendo comprendido la profundidad de nuestra ruina, podamos glorificar la gracia infinita que generación tras generación sigue rescatándonos.