IBI
Iglesia Bíblica de la Gracia
La doctrina de la inminencia del retorno de Cristo no es una especulación teológica sino una convicción que transformó la vida de la iglesia primitiva y que debería transformar la nuestra. A través de Romanos 11, Joel 2 y Zacarías 8, se revela que Dios no ha terminado con Israel: aunque las ramas fueron desgajadas por un tiempo, serán injertadas nuevamente, y un remanente será salvo durante la tribulación. Los profetas antiguos ya anticipaban señales cósmicas devastadoras —el sol oscurecido, la luna como sangre, estrellas cayendo— que precederían el día del Señor. Apocalipsis confirma esta expectativa con los siete sellos que traen juicios progresivos: el anticristo revelado, guerra mundial, hambruna, muerte masiva, martirio de creyentes y fenómenos astronómicos tan aterradores que los hombres pedirán a las montañas que caigan sobre ellos.
El pastor Miguel Núñez confronta nuestra tendencia a considerar estos juicios como excesivos, recordando que no comprendemos "lo pecaminoso del pecado" —una realidad tan grave que solo la cruz de Cristo y la eternidad del infierno pueden ilustrarla. Si vivimos a "tres pies de altura" cuando fuimos llamados a diez mil, no es extraño que los juicios divinos nos parezcan desproporcionados. La inminencia del retorno —Cristo puede venir hoy— no es un dato profético para satisfacer curiosidad, sino un llamado urgente a la sobriedad, la santidad y la vida en comunidad, dejando de quejarnos por trivialidades cuando el Juez está ya a la puerta.
Según los pasajes de Zacarías 8 presentados en la clase, ¿qué promete Dios hacer con el remanente de Israel que contrasta con cómo los trató "en los días pasados"?
¿Qué dos realidades menciona el pastor Núñez como las únicas que nos ayudan a comprender verdaderamente la gravedad del pecado ante los ojos de Dios?
El pastor ilustra que la mayoría de los creyentes viven "a tres pies de altura" cuando fueron llamados a vivir a diez mil. ¿En qué área específica de tu vida reconoces que estás viviendo muy por debajo de tu llamado, y qué excusa has usado para justificarlo?
Santiago conecta la cercanía del regreso de Cristo con dejar de quejarnos unos contra otros. ¿Qué quejas recurrentes en tu vida cotidiana —sobre circunstancias, personas o incomodidades menores— revelan que no estás viviendo con la sobriedad que demanda la inminencia del retorno?
Si realmente creyéramos que Cristo puede venir en cualquier momento, ¿cómo cambiaría la manera en que nuestra comunidad de fe invierte su tiempo, sus recursos y sus conversaciones semanales?