El cristianismo se presenta como una religión basada en la gracia, pero ¿lo percibe así el mundo que nos observa? Un hombre que buscaba entender las diferentes religiones recibió la explicación de que el cristianismo se fundamenta en la gracia, no en las obras. Días después respondió: "De donde yo estoy sentado, el cristianismo se trata de muchas otras cosas, pero no de gracia". Esa observación plantea una pregunta incómoda: ¿se ha olvidado la iglesia de la belleza de la gracia?
Segunda de Samuel 9 muestra a David en un momento donde podía hacer cualquier cosa con su poder consolidado. En lugar de eliminar a los descendientes de Saúl, como hacían otros reyes, preguntó si quedaba alguien de esa casa a quien pudiera mostrar bondad. Encontró a Mefiboset, un hombre lisiado de ambos pies desde los cinco años, marginado por su condición. David no solo lo buscó, sino que le restauró las tierras de su padre, le dio sirvientes y un asiento permanente en la mesa real. Esta gracia fue posible porque David había experimentado primero la gracia de Dios a través del pacto davídico.
La aplicación es directa: ¿hay algún Mefiboset en nuestra vida? ¿Buscamos activamente a los quebrantados, a quienes cargan historias difíciles que no eligieron? Muchas iglesias se han convertido en clubes sociales que no quieren a "ese tipo de gente" ocupando sus sillas. Pero donde abunda el pecado, sobreabunda la gracia. Por la suficiencia de la sangre de Cristo, los Mefiboset entran a la familia de Dios como hermanos, sin importar su pasado ni las maletas que traigan.
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Como algunos de ustedes saben, esta semana empezamos el entrenamiento de consejería bíblica. Esa es la razón por la que está ese anuncio ahí detrás. Tenemos con nosotros, aparte del equipo de la Iglesia Faith allá en Lafayette, Indiana, déjenme presentar al pastor Newton Peña y su esposa Yadir. Si pueden ponerse de pie, por favor. Él es uno de los instructores, así que bienvenidos. El pastor Newton es un hermano íntimo. Yo decía ayer, en un momento que tuve que hablar, que él y yo nacimos en el 1965, pero somos amigos del 1964, y la razón es que su mamá y mi mamá eran mejores amigas.
Fuimos a la misma escuela primaria, nacimos en la misma calle en Santiago, jugamos en el mismo equipo de básquetbol, en el mismo equipo de béisbol, fuimos a la misma universidad, ambos entramos al colegio de ingeniería en esa universidad, luego servimos como pastores en Santiago juntos, y ahora también participamos en el mismo equipo de enseñanza de Faith en español. Así que es un hermano.
Y también el pastor Steve Baird, quien será nuestro predicador invitado. El pastor Baird es el pastor titular de la Iglesia Bautista Faith, allá en Lafayette, Indiana, desde 1987. Treinta años sirviendo con fidelidad, es casado, tiene tres hijos. Y yo diría que el pastor Baird es una de las principales voces en el movimiento de consejería bíblica, no solo en los Estados Unidos, sino en todo el mundo. Cuando yo me estaba entrenando en Minneapolis, Minnesota, tuve la oportunidad en el 2009 de asistir a una conferencia allá en Lafayette. Le estaba compartiendo esto ahorita: yo recuerdo como hoy un domingo en la tarde le escuché predicar acerca de consejería bíblica, y ese día Dios me dijo: "Ese es tu llamado, tienes que entrenarte en todo eso." Así que el pastor Baird ha sido mi mentor. Dios le ha usado poderosamente en todo lo que es mi entrenamiento en consejería bíblica, en muchas maneras. Entonces él ha sido una bendición para ustedes, porque mucho de lo que yo he aprendido y estoy haciendo aquí es parte de lo que he aprendido con él. Así que es un grato honor para mí recibirle en mi casa, la IBI. Bienvenido al pastor Baird, que estará compartiendo con nosotros. El hermano Bernardo Fuentes estará haciendo la traducción para todos nosotros.
Señor, gracias por este regalo que nos concedes de venir a tu Palabra. Amamos tu Palabra porque solo tú puedes salvarnos, solo tú puedes hablar a nuestras almas de tal manera que venga la consolación. Damos gracias por tu siervo, gracias por el regalo, el privilegio de tenerlo entre nosotros. Ahora, úsale con poder. Concédenos escucharte, verte, y que tu iglesia sea edificada en tu verdad. Te bendecimos, damos gracias en el nombre de Cristo. Amén.
Buenos días. Gracias, pastor Peña. Es un honor y un privilegio estar con ustedes hoy. Tengo mucho respeto por su pastor y todo lo que Dios está haciendo acá. Es un verdadero privilegio traerles la Palabra de Dios hoy. Les doy gracias a ustedes, a su familia, a ustedes miembros que nos han estado sirviendo durante este fin de semana y también estarán ayudando en el próximo fin de semana. Yo estoy consciente de que es una cantidad de trabajo increíble y agradezco su sacrificio.
Yo hablaba con un hombre esta mañana sobre eso y le pregunté si estaba cansado, y dijo que sí, definitivamente, pero es un buen tipo de cansancio. Y luego hizo una afirmación que me parece muy importante. Dijo: "Es hora de trabajar." ¿No les encanta ese espíritu? Y él tiene la razón, es hora para nosotros trabajar. Yo también doy gracias por los cientos de personas que han estado en la conferencia. En su corazón tienen ese deseo de aprender a cuidar almas. Así que si estás tomando de tu tiempo para aprender cómo dar consejería bíblica, que Dios te bendiga. También doy gracias a Dios por la forma en como diversas comunidades evangélicas se están uniendo acá en la iglesia. Fue un gozo ver tantas iglesias diferentes unidas colaborando en la conferencia. Estoy sumamente agradecido ante Dios por lo que Él está haciendo acá en el país.
Entonces, para introducir lo que vamos a hablar hoy: yo estaba hablando con un nuevo creyente y él estaba tratando de hacer algo de sentido sobre las diversas religiones en el mundo. Y yo le expliqué que muchas de las religiones del mundo están basadas en obras, en que una persona trata de ganarse la entrada al cielo. Pero en el cristianismo el fundamento es la gracia. Entendemos que por nosotros mismos no podemos trabajar para llegar a Dios. Necesitamos un Salvador que ha muerto en nuestro lugar. No se trata de las obras del hombre, es sobre la gracia de Dios. Y luego le expliqué que es por eso que los cristianos mostramos tanto amor hacia los que están alrededor, porque hemos sido impactados por gracia.
Y unos días después nos comunicamos nuevamente. Y me dijo que él había compartido lo que yo le había dicho a otras personas en el periódico. Y me dijo: "Llegamos a la conclusión de que tú estás equivocado." Y yo dije: "¿Por qué?" Y él dijo esto: "Pues desde donde yo estoy sentado, el cristianismo se trata mucho sobre otras cosas, pero no sobre gracia."
Ahora, esa es una muy importante pregunta, y eso nos lleva a cuestionarnos: ¿Se trata el cristianismo sobre la gracia? ¿Debería la iglesia de Jesucristo conocerse como un paraíso de gracia? Y la Biblia nos diría que la respuesta definitivamente es sí. Por ejemplo, en Efesios 1:7-8: "En quien tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de su gracia, que ha hecho abundar para nosotros." O Romanos 5:2: "Por medio de quien también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes." O Efesios 2:8-9: "Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe." O 2 Corintios 8:9: "Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo, por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de su pobreza llegarais a ser ricos."
Así que todos deberíamos decir que, en un sentido muy real, el cristianismo es una religión basada en la gracia. Todo se trata de la gracia. Pero, ¿puedo preguntarles algo esta mañana? ¿Es posible que eso se nos haya olvidado? ¿Es posible que, con todas estas tendencias que vemos en el mundo, o que a veces nos frustran, o que nos molestan de hecho, es posible que dados tantos temas sobre los cuales podemos discutir o en los cuales estamos en desacuerdo, en nuestros hogares, o en nuestros lugares de trabajo, o en nuestras iglesias, o en nuestras comunidades, es posible que a muchos se nos haya olvidado la gracia?
Y es posible que el análisis del mundo de que la iglesia no está siendo basada en la gracia, esta visión que tiene el mundo, está basada hasta cierto punto en hechos de verdad. Yo les quiero preguntar esta mañana si no deberíamos tener convencimiento sobre la belleza de la gracia, y quiero sugerir que sí.
Teniendo eso presente, abran sus Biblias a 2 Samuel capítulo 9. Vamos a estudiar algo que ocurrió en la vida del rey David. Ya saben que David fue el segundo rey de la nación de Israel. El primero fue Saúl, que había recibido muchos dones, pero fue de una forma repetitiva en rebeldía a Dios. Así que eventualmente Dios le quitó el reino y se lo dio a un hombre que luego conoceríamos como un hombre conforme al corazón de Dios.
David era solo un pastor cuando fue escogido. En algunos de los capítulos anteriores, David estuvo esperando pacientemente para que Dios cumpliera su promesa de hacerlo rey. Estudiosos de la Biblia creen que pasaron alrededor de quince años entre el momento que David fue elegido y cuando se volvió rey de esta nación unida. Y en ese período, David tuvo varias oportunidades de asesinar a Saúl y tomar el reino por fuerza, pero se negó. Y también desarrolló de hecho una amistad muy cercana con el hijo de Saúl. Al final del primer libro de Samuel, Saúl y Jonatán estaban peleando y Jonatán murió en la batalla, y Saúl se quitó la vida. Estos eventos pesaron mucho sobre David, y luego hubo ciertas rebeldías que tuvo que enfrentar.
Pero para el momento en que llegamos a este capítulo de esta mañana, 2 Samuel 9, David se ha consolidado en su poder y finalmente está disfrutando el cumplimiento de las promesas que Dios le había hecho. Pero ahora David tiene que decidir qué va a hacer, y uno puede aprender mucho sobre una persona observando las decisiones que toma cuando puede hacer cualquier cosa que quiera.
Escuchen cuidadosamente la lectura de la Palabra de Dios. Vamos a leer 2 Samuel 9, desde el verso 1 hasta el 13:
"Dijo David: ¿Hay todavía alguno que haya quedado de la casa de Saúl, para que yo le muestre bondad por amor a Jonatán? Y había un siervo de la casa de Saúl que se llamaba Siba, y lo llamaron ante David. Y el rey le dijo: ¿Eres tú Siba? Y respondió: Tu servidor. Y dijo el rey: ¿No queda alguien de la casa de Saúl a quien yo pueda mostrar la bondad de Dios? Y Siba respondió al rey: Aún queda un hijo de Jonatán, lisiado de ambos pies. El rey le dijo: ¿Dónde está? Y Siba respondió al rey: He aquí, está en casa de Maquir, hijo de Amiel, en Lodebar. Entonces el rey David mandó traerlo de la casa de Maquir, hijo de Amiel, de Lodebar. Y Mefiboset, hijo de Jonatán, hijo de Saúl, vino a David, y cayendo sobre su rostro se postró. Y David dijo: Mefiboset. Y este respondió: He aquí tu siervo."
David le dijo: "No temas, porque ciertamente te mostraré bondad por amor a tu padre Jonatán, y te devolveré toda la tierra de todo el pueblo de Saúl, y tú comerás siempre a mi mesa." Se postró él de nuevo y dijo: "¿Quién es tu siervo para que tomes en cuenta a un perro muerto como yo?"
Entonces el rey llamó a Siba, siervo de Saúl, y le dijo: "Todo lo que le pertenecía a Saúl y a su casa lo he dado al nieto de tu señor. Y tú, tus hijos y tus siervos cultivaréis la tierra para él y le llevarás los frutos para que el nieto de tu señor tenga alimento. Sin embargo, Mefiboset, nieto de tu señor, comerá siempre a mi mesa." Siba tenía quince hijos y veinte siervos. Respondió Siba al rey: "Conforme a todo lo que mi señor el rey mande a su siervo, así hará tu siervo." Y Mefiboset comió a la mesa de David como uno de los hijos del rey. Mefiboset tenía un hijo pequeño que se llamaba Micaía. Todos los que moraban en la casa de Siba eran siervos de Mefiboset, pero Mefiboset moraba en Jerusalén porque siempre comía a la mesa del rey. Estaba lisiado de ambos pies.
¿No les encanta la satisfacción de Dios? No hay duda esta mañana que 2 Samuel, de inicio a fin, se trata sobre la gracia. Y yo quiero plantearles esta mañana que en estos versos podemos encontrar tres razones por las cuales la gracia es bella. Y yo quiero motivarles a cada uno que se pregunten ante el Señor: ¿Hay evidencia en mi vida de que me estoy comportando como David en este capítulo tan importante? ¿Está mi vida caracterizada por ejemplos de gracia bella?
Primero, la gracia es bella porque toma el primer paso. Se habrán dado cuenta que una palabra central de este pasaje es la palabra bondad. David mira alrededor a sus sirvientes y les pregunta si queda alguien de la casa de Saúl a quien pueda mostrar bondad. No es una exageración decir que en este pasaje hemos encontrado una de las palabras más poderosas de todo el Antiguo Testamento. Es la palabra "hesed" y se traduce en diversas versiones con diversas palabras como amor, bondad, misericordia, amor de pacto o lealtad de pacto. Es un acto de gracia de un individuo amoroso: buscar a alguien en necesidad y proveer una bendición que nunca se podía ganar y que tampoco merece. Es una de esas palabras que hay que mostrar la imagen, que necesita una explicación viviente como la vemos con David y Mefiboset.
David está en un lugar de su vida donde tiene que tomar una decisión. Está en una posición de fuerza, tiene una posición de autoridad, finalmente tiene un poder otorgado por Dios que ha sido consolidado. Y la pregunta es: ¿qué él va a hacer? La respuesta de muchos reyes antiguos hubiese sido: "Busquen los descendientes del antiguo rey y aniquílenlos, elimínenlos." O otros hubiesen usado esa posición para aprovecharse de su poder y satisfacerse a sí mismos. Y para muchos, si iban a mostrar bondad, hubiese sido exigiéndosela al otro para que se la dieran a ellos. Lo hubiesen pasado por encima a los pobres, hubiesen aprovechado de los débiles, hubiesen tenido tiempo en su vida, en su agenda, solo para las personas bellas, para los ricos.
Pero recuerden algo: este no es cualquier rey. Este es el rey David. Este es el hombre de acuerdo al corazón de Dios. Y no estoy diciendo que haya sido perfecto, pero Dios le permitió hacer algo maravilloso en esto. Porque cuando se vio la oportunidad, él miró alrededor y preguntó si aún quedaba alguien de la casa de Saúl a quien yo le muestre "hesed", yo le muestre bondad, yo le muestre gracia.
Y yo quiero tomar un momento para preguntarles algo: ¿Cuándo fue la última vez que tú te hiciste esta pregunta en tu corazón? Recuerden que muchas veces en la Biblia, Jesús utiliza la metáfora de una persona físicamente ciega para mostrar algo peor: a alguien que está ciego espiritualmente. Y les pregunto esta mañana: ¿Cuándo fue la última vez, de corazón, que tú miraste a tu alrededor y preguntaste hay alguien acá a quien yo pueda mostrar bondad? Y quizás una mejor manera de preguntárselo sería: ¿Hay algún Mefiboset en mi vida y estoy buscando yo formas de iniciar esa relación?
Ahora vamos un paso más allá, porque este pasaje también nos ayuda a entender la fuente de la bondad. Se habrán dado cuenta mientras lo leíamos que en el verso 3 él pregunta la misma pregunta nuevamente, pero esta vez nos da una información crítica. Él entiende que no era solo bondad, sino que esto es la bondad de Dios. No nos va a sorprender a ninguno que la mayor parte de las veces que la palabra "hesed" aparece en la Biblia, habla sobre cómo Dios ha escogido relacionarse con los seres humanos. Y uno de los que pudiéramos mencionar es uno de los versos favoritos donde leemos que la bondad, la misericordia del Señor jamás terminan, pues nunca fallan sus bondades, son nuevas cada mañana, grande es tu fidelidad. Así que cuando David escogía actuar de esta forma con Mefiboset, estaba escogiendo actuar como Dios.
Y tenemos que volver un poco y ver un detalle muy importante. David hizo esto en parte por una promesa a Jonatán. Y recuerden que Jonatán era el padre de Mefiboset y el antiguo amigo de David. David y Jonatán habían hecho promesas. Y también David inclusive le había hecho una promesa a Saúl: "Y ahora, pues, júrame por el Señor que no cortarás mi descendencia después de mí y que no borrarás mi nombre de la casa de mi padre." Y David se lo juró a Saúl, y David se lo juró a Jonatán.
Y lo que les digo esta mañana es lo siguiente: cuando vemos a David actuando de esta forma, esta expresión de gracia, de bondad, él estaba cumpliendo su promesa. Y déjenme preguntarle algo: cuando tú te convertiste en seguidor de Jesús, si has hecho ese compromiso con Él, ¿tú le hiciste alguna promesa? Prometiste vivir de una forma que Él lo desea. Y alguna de esas promesas hubiesen incluido ser una persona que muestra gracia. ¿Qué podría ser incluido? Seguirles a quienes tú puedes mostrarle gracia. Si los estudiantes de la Palabra de Dios saben lo siguiente, y si el pueblo de Dios promete eso al venir a Jesús, entonces ¿por qué es que más de nuestras iglesias no son conocidas como lugares de gracia?
Esto va mucho más profundo, porque los estudiantes de la Palabra de Dios saben lo siguiente. Estamos cerca a uno de los pasajes más clave, más importantes de todo el Antiguo Testamento: 2 Samuel 7. El tiempo no va a permitir entrar en detalle, pero 2 Samuel 7 tiene que ver con el pacto con David. Y esto es lo que ocurre: David decidió que cuando se acabaran los tumultos, él quería construir un templo para el Señor. Y Dios vino y le dijo que no, pero como ese deseo muestra algo sobre tu corazón, Dios dijo: "Esto es lo que quiero hacer por ti. Cuando tus días se cumplan y reposes con tus padres, levantaré a un descendiente después de ti. Él va a edificar casa a mi nombre y yo estableceré el trono de su reino para siempre." ¿Y de quién es que eso habla últimamente? Se refiere a Jesús nuestro Salvador.
Por eso es que es tan importante para el Nuevo Testamento establecer el hecho de que había un padre humano de Jesús llamado José, que era de la casa y linaje de David. Y este es el punto importante: David fue capaz de dar el primer paso de gracia con Mefiboset porque estaba sobrecogido por el hecho de que dos capítulos antes, Dios había dado el primer paso de gracia con él. David entendió que Dios había alcanzado y había mostrado "hesed", un amor de pacto, una bondad amorosa. Eso explica por qué David habló tanto sobre esto en los Salmos: "Pues tú, Señor, eres bueno y perdonador, abundante en misericordia para con todos los que te invocan."
Y les repito la misma pregunta que les he hecho: ¿Cuándo fue la última vez que miraste alrededor y te preguntaste si queda alguien a quien pueda mostrar bondad? ¿Hay un Mefiboset en tu vida?
Ahora, otro principio importante que vemos en el pasaje es que la gracia es bella porque se extiende. En este pasaje vemos un énfasis que no podemos negar sobre lo que era la situación de Mefiboset. Y eso es uno de los pasajes en donde el contexto lo es todo, porque esta situación de Mefiboset y su condición ha surgido varias veces en el libro. Si volvemos al capítulo 4 por un momento, vamos a leer brevemente el verso 4 de 2 Samuel 4. Dice: "Jonatán, hijo de Saúl, tenía un hijo lisiado de los pies. Este tenía cinco años cuando de Jezreel llegaron las noticias de la muerte de Saúl y Jonatán, y su nodriza lo tomó y huyó, pero sucedió que en su prisa por huir, él se cayó y quedó cojo. Su nombre era Mefiboset."
Piensen en lo siguiente: Mefiboset perdió a su padre cuando tenía cinco años. El padre de Mefiboset murió cuando él apenas tenía cinco años. Y su condición física, obviamente, no era su culpa. Y tú puedes imaginar cómo, incluso en algunas de nuestras culturas hoy, las personas con necesidades especiales apenas estamos comenzando a amarlas y aceptarlas como debe ser. En los días de David, en esa cultura, una persona así hubiese estado en las afueras.
Pero la gracia de David fue bella, porque se extendió hasta alcanzar a alguien como Mefiboset. Más allá de callos e insensibilidad, más allá de una insensibilidad dura. Y recuerden, si Jesús utilizaba esta metáfora para describir una condición espiritual de una persona, entonces debemos reconocer que no todos alrededor de nosotros que están doliendo están en esa condición exclusivamente por su propia responsabilidad y su pecado de forma exclusiva.
Así que no nos sorprendería que una persona que estuvo alrededor del abuso de alcohol, ahora es mayor y lucha con los mismos temas. ¿Por qué te sorprendes? O una persona que creció experimentando abuso sexual, ahora tiene que lidiar con algún aspecto de eso en su vida personal. ¿Por qué te sorprendes? ¿Te sorprendería que una persona que creció alrededor de personas indisciplinadas ahora tiene problemas al ser disciplinada?
Claro, tenemos que tomar en cuenta la soberanía de Dios. Como el pastor Núñez nos decía hace unos minutos, yo creo en lo que es la responsabilidad personal. Pero lo que estoy preguntando ahora es: cuando vemos a una persona que lucha con el abuso de alcohol, cuando vemos una persona que está luchando con su ética de trabajo, cuando vemos una persona que no sabe manejar su ira, ¿entendemos la importancia y la necesidad y la belleza de la gracia de Dios, que nos llevaría a alcanzar una persona que inclusive está en pecado ahora?
Y he aquí, por lo tanto, algunos de nosotros no tenemos muchos Mefiboset en nuestra vida. Y les voy a explicar por qué algunos de nosotros no tenemos a muchos Mefiboset en nuestra vida. Es porque podemos ser tan difíciles. Es porque a veces somos tan duros, tan bruscos y tan exigentes. Y ponemos tanto peso y tantas demandas. Y exigimos tanto. Amigos, yo no sé dónde tú estás ante Dios, pero yo puedo hablar sobre la condición de la iglesia en los Estados Unidos. Muchos de nosotros estamos necesitando mucha gracia para los débiles, para los pobres, para los que duelen y para los que han perdido la esperanza.
Y lo creo tan firmemente que si el cristianismo es una religión basada en la gracia, entonces debiéramos estar estableciendo una gran diversidad de ministerios que se extienden a alcanzar a los que están dolidos alrededor de nosotros, y debemos buscar ministrarles con la gracia de Dios. Y yo sé esto para la gloria de Dios. Esta iglesia lo está haciendo en muchas maneras. Ustedes están buscando a Mefiboset. Y yo sé que hay muchos hombres y mujeres aquí que trabajan en ese tipo de ministerio de forma regular. Y les quiero decir esta mañana: gracias por ser la mano de Dios y mostrar gracia en la vida de esa persona.
Y si puedes decir esta mañana, no con orgullo, pero para la gloria de Dios, que hay evidencia en tu corazón, hay evidencia en tu agenda, hay evidencia en tu vida, de que no solamente me estoy preocupando de las personas bellas o los que tienen conexiones o los ricos, sino que una porción de mi vida está dedicada a los Mefiboset. Si lo puedes decir esta mañana, para la gloria de Dios, permite que la gracia de Jesús trabaje en y a través de ti.
Sin embargo, yo no puedo hablar sobre lo que está ocurriendo en República Dominicana, pero sí les hablo de lo que está ocurriendo en Estados Unidos. Es increíble cuántas iglesias evangélicas americanas están organizadas solamente para servirse a sí mismas y cumplir con sus propias necesidades. Hay muy poca evidencia de que ellos están preocupados por los Mefiboset en su comunidad, y como resultado de eso, se han transformado prácticamente en clubes sociales y también parecen comités políticos. Dicen que nosotros no queremos a ese tipo de gente aquí. Y la razón por la cual la iglesia evangélica en Estados Unidos no está logrando muchas cosas es porque nos hemos posicionado como fortalezas de odio y no como paraísos de gracia.
Y por eso es que hemos estado teniendo esta conferencia de consejería bíblica. Eso es lo que estamos tratando de desarrollar. Hace algunos años un pastor muy piadoso, que fue mi mentor, junto con un doctor médico, estaba muy preocupado por lo que estaban viendo en la iglesia, porque veían a estos hombres y mujeres venir a la iglesia el domingo y escuchar la palabra de Dios, pero no se veía una diferencia en sus vidas durante la semana. Este pastor se preocupó mucho por eso.
Y dijo: yo estoy enseñando la Biblia el domingo, pero no está teniendo un impacto en los matrimonios. No está teniendo un impacto sobre cómo las personas manejan su ira, su depresión. Hay una desconexión entre lo que se enseñaba el domingo y el estilo de vida que esta persona llevaba durante la semana. El doctor estaba viendo lo mismo, pero desde su perspectiva. Y decía: cuando yo le doy un diagnóstico negativo a una persona que no conoce al Señor, no me sorprendía que lucharan con ese diagnóstico. Lo que me sorprende como doctor es que cuando yo le daba un diagnóstico malo a una persona que decía ser cristiano, ellos lo manejaban de la misma forma que un no creyente.
Entonces decidieron iniciar un centro de consejería, donde había espacio durante la semana para que las personas que estaban luchando con algún tema pudieran acudir allá y recibir respuestas específicas de la palabra de Dios. ¿Cómo cambian temas prácticos del día a día? Es como una extensión lógica de lo que es la teología sistemática. No es solo qué dice la Biblia, pero si tú crees en esto, entonces esto es lo que debe estar ocurriendo en tu hogar. Así es que esto te debe impactar como esposo de forma práctica en la semana. Así es que debes luchar en contra de la tentación. Esto es cómo tú manejas la presión. Esto es cómo tú manejas la depresión, la ira y los temores.
Y lo que descubrieron muy rápidamente es que esas horas se les llenaron con personas que querían venir y recibir ese tipo de ayuda. Entonces lo que hicieron fue comenzar a entrenar personas y hacer que ese grupo creciera. Y ese fue el punto de transformación para nosotros, cuando la iglesia dijo: vamos a abrir las puertas de nuestro centro de consejería a la comunidad. Vamos a permitir que las personas que están en dolor en nuestra comunidad sepan que tenemos servicios de consejería bíblica disponibles para la comunidad. Así que antes de que una persona se divorcie, venga a escuchar lo que dice la palabra de Dios sobre eso. Si estás sufriendo de alguna forma, venga a escuchar lo que dice la palabra de Dios sobre eso.
Y esto es lo que hemos encontrado: esto ha generado una conexión maravillosa para la iglesia con los Mefiboset de la comunidad. Y lo que hemos encontrado es que a veces esas sesiones de consejería son oportunidades para llevar a estas personas a Cristo. Por ejemplo, el año pasado nosotros recibimos alrededor de 200 nuevos miembros. Y a mí me gusta como pastor revisar esa lista y me pregunto cuál fue el primer contacto que tuvimos con esta persona. Y es increíble que año tras año tras año, la fuente número uno de un contacto de evangelismo que resulta en personas a los pies de Cristo, y luego son bautizadas y se vuelven miembros fieles de la iglesia, es la puerta de nuestro centro de consejería.
Y no tienes que tener todo perfecto. Si quieres escuchar lo que dice la palabra de Dios, tenemos personas entre nosotros dispuestos a ayudarte. Actualmente tenemos alrededor de 24 personas sirviendo: muchos de nuestros pastores, doctores médicos, otros hombres y mujeres piadosas. Y ellos se juntan los lunes y se lo proveen a la comunidad sin cargo alguno. Tenemos alrededor de 60 a 80 horas de consejería a la semana. La lista de espera es grandísima. Y no tenemos anuncios, pero todavía tenemos una lista de espera. La última vez que le pregunté al director cuántas personas están en la lista de espera, me dijo que había 60 individuos y familias. Sesenta Mefiboset esperando por alguien que les hable sobre sus problemas desde el punto de vista de la Biblia.
Y les sugiero lo siguiente: el mensaje de la palabra de Dios es que la gracia es bella porque se extiende. Por eso es que hacemos estas conferencias, para retar a las iglesias, para entrenar individuos que puedan estar en búsqueda del próximo Mefiboset, porque creemos que es una parte importante de la gran comisión, para la gloria de nuestro Dios. Yo sé que puede haber objeciones a lo que les estoy diciendo.
Yo tengo muchos años enseñando estos principios. Cuando yo miré el púlpito por primera vez, mi cabellera era negra. Yo he estado escuchando objeciones en todos los Estados Unidos y en otros lugares del mundo. Así que hablemos de cuáles son esas objeciones. ¿Por qué no quieren tener este tipo de ministerios para Mefiboset? ¿Para aquellos que están en esa condición física más difícil? Ya sea personas que están en esa condición físicamente, o más importante aún, con una deformidad espiritual. ¡Ahora estás aquí! Y yo le voy a decir por qué de forma muy directa, por lo menos desde la perspectiva de los Estados Unidos.
Yo estoy convencido que muchas personas no quieren que su iglesia crezca. No quieren que sea un paraíso de gracia porque no quieren a ese tipo de personas ahí adentro. No quieren personas diferentes. No quieren personas que vienen con maletas a la iglesia. No quieren personas que les ocupen su espacio de parqueo, o que les quiten sus sillas favoritas, o que les quiten sus amigos, o que les quiten su influencia. Hay muchas razones por las cuales las personas mantienen su distancia. El mundo tiene razones para cuestionar nuestro compromiso con la gracia.
Otros dicen que eso le va a dar una mala reputación a la iglesia. No podemos tener personas aquí con problemas matrimoniales. No podemos tener personas que los han botado de sus trabajos. No podemos tener personas que están en esa condición. No podemos tener personas que luchan con hábitos pecaminosos. ¿Qué pasaría con nuestra reputación? Vean qué tan diferente es eso de decir: "Alguien que podemos mostrar a los niños". Nosotros estamos haciendo eso en todas las cosas. Tenemos que hacer eso de diversas formas.
Hace varios años nosotros dejamos de construir edificios de iglesia, y lo que estamos haciendo es construir centros comunitarios. Tenemos edificios que sirven a la comunidad de diversas formas, y luego los domingos se transforman en iglesias. Así que cuando construimos el primero, alguien nos preguntó sobre los jóvenes que andan en patinetas. Eso es un gran problema en los Estados Unidos. A nadie le gustan esos muchachos. Ellos desbaratan las aceras, siempre andan llenos de tatuajes, tienen cosas colgando por todos lados. Y entonces la gente inclusive pone hasta letreros, incluso en las iglesias: "No skateboarding allowed". No se permite usar las patinetas. Y así no teníamos un parque profesional de patinetas en ningún lugar de nuestro condado.
Entonces nuestra familia de iglesia dijo lo siguiente: vamos a experimentar algo. Vamos a juntar a estos muchachos, vamos a que ellos nos ayuden a diseñar un parque profesional. Y entonces vamos a buscar la mejor empresa en los Estados Unidos que construye las mejores rampas que se puedan pagar, y vamos a ponerlo ahí justo al lado de nuestro centro comunitario. Y vamos a invitarlos a que vengan, y vamos a ministrarles.
Yo quisiera que ustedes hubieran estado ahí cuando se construyó la primera rampa. Había personas en nuestro vecindario que yo nunca había visto. Y ellos montaban sus patinetas alrededor de esa rampa. Y ustedes me dirán que se veían terribles, el cuerpo cubierto de tatuajes, tenían cosas colgando hasta de la lengua. Yo trato de evitar morderme la lengua, ¡y esa gente se hizo hoyos! Y estaban patinando alrededor de la rampa. Y no sentía la tentación de decirles: "No hagan eso, porque quién sabe si después van a querer venir a la iglesia". Para la gloria de Dios, me alegra decirles que yo conozco veintidós de ellos que ya son creyentes. ¡Para la gloria de Dios!
Y ustedes dirán: "Si tú haces eso, ese Mefiboset va a entrar en patineta a la iglesia". Ellos quieren. Y le voy a decir algo: si tú hablas con él, él no cree simplemente caminar. Así que si él va a ir a la iglesia, él se pone en la patineta y va a ir a ella. Y así llega a la iglesia. Entonces entran al lobby de la iglesia, y no lo hacen por falta de respeto, es que es su vida. Ellos ponen la patineta y entran montando la patineta al templo. Y yo les he dicho a las jóvenes, a las mujeres de la iglesia, que no usen zapatos donde se les salen los dedos. Es muy interesante, además es peligroso. Pero los que montan patinetas son bienvenidos a nuestros servicios, nosotros les damos la bienvenida como a cualquier otro. Ellos se pueden sentar al lado de los hipócritas y los traicioneros. Los Mefibosetes son bienvenidos.
Y yo tuve una experiencia fascinante hace un tiempo, donde yo estaba predicando de Habacuc. ¿Cuándo fue la última vez que abriste tu Biblia en Habacuc? Y yo estaba predicando y miraba hacia abajo, y en esa sección de nuestras sillas, todos los que estaban al frente eran los que montaban patinetas. Y se veían terribles, tenían las patinetas ahí abajo de su silla. Pero ¿sabes lo que tenían en las piernas? La Biblia. "Open to the book of Habakkuk". Abierta en Habacuc. Y en mi corazón me dije a mí mismo: por esto fue que yo entré al ministerio. Yo no quiero ser el pastor de un club social. Yo quiero ser pastor de una iglesia llena de Mefibosetes, porque Dios nos ha llamado a ser embajadores de la gracia.
Y me doy cuenta que ustedes quizás están pensando que personas así van a romper tu corazón. Por eso es que no quiero involucrarme en consejería, me van a romper el corazón. Y algunos lo harán, yo se los digo honestamente. No todas las situaciones de consejería resultan bien. Pero sí les voy a decir algo: muchas sí lo hacen. Porque donde abunda el pecado, abunda mucho más la gracia.
Y por último, la gracia es bella porque se desborda. David le dio a Mefiboset un tratamiento real y le restauró las tierras de su padre. Y le dio un asiento permanente en la mesa del rey. Y le dio sirvientes para que hicieran lo que él no podía hacer por sí mismo. Y ustedes quizás digan: "¿Sabe qué, pastor Viars? Tienes razón, deberíamos darle la bienvenida a los Mefibosetes. Y cuando vengan, se pueden sentar allá atrás, apenas podrán pasar la puerta".
Por la suficiencia de la sangre de Jesús, ellos entran a la familia de Dios como hermanos y hermanas. No importa su pasado, no importa el equipaje que ellos traen. Le damos la bienvenida a los Mefibosetes por la gracia suficiente de nuestro Dios. Y esto es lo que pienso esta mañana: ¿existe algún Mefiboset en tu vida? ¿Qué me dices tú? Que le pidas a Dios crecer en gracia que se extiende.