Integridad y Sabiduria
Sermones

Esperanza en crisis nacional

Enrique Crespo 1 marzo, 2020

Cuando un país atraviesa una crisis, la tentación es poner toda la esperanza en el resultado de unas elecciones, en un partido o en un líder que promete cambio. Pero la historia de Israel en Jeremías 29 revela algo distinto: un pueblo llevado al exilio, engañado por falsos profetas que anunciaban soluciones rápidas, descubre que Dios tiene planes que trascienden las circunstancias inmediatas. El mandato divino resulta sorprendente: edifiquen casas, planten huertos, oren por el bienestar de la ciudad donde fueron desterrados, porque del bienestar de ella depende el suyo. No era lo que querían escuchar, pero era lo que necesitaban.

La República Dominicana, con la cruz en su bandera y la Biblia en su escudo, no escapa a un patrón similar. Los historiadores coinciden en que, de 176 años de vida republicana, apenas unos pocos pueden contarse como gobiernos honestos. Jeremías lo advirtió: maldito el hombre que confía en el hombre y hace de la carne su fortaleza. La esperanza puesta en sistemas humanos siempre decepciona.

Sin embargo, la buena noticia emerge precisamente de este diagnóstico sombrío. Dios prometió restauración a quienes lo buscaran de todo corazón. Aquellos exiliados, sin saberlo, establecieron sinagogas que siglos después servirían como puentes para que el evangelio alcanzara al mundo entero. Los planes de Dios superan nuestra comprensión inmediata. El llamado hoy es el mismo: llevar esperanza genuina a quienes protestan, a quienes gobiernan, a quienes sufren, recordando que el único reino que nunca cae es el de Cristo. Este es el momento de demostrar que nuestra ciudadanía verdadera está en los cielos.

Enrique Crespo

Enrique Crespo

Enrique Crespo fue llamado a salvación en 1980 y desde entonces ha servido al Señor en la evangelización, enseñanza, consejería y predicación. Es miembro de la IBI desde 2005 y, desde 2015, dirige Misión Antioquía, el ministerio de evangelismo, plantación de iglesias y misiones de la iglesia. Posee estudios en Mercadeo, Derecho, Educación y Teología, incluyendo una Maestría en Estudios Teológicos del Southern Baptist Theological Seminary. Está casado con Aurora Almánzar y tienen tres hijos adultos: Aldo, Iván y Javier.