Integridad y Sabiduria
Sermones

El reino de las tinieblas se opone al reino de la luz

Miguel Núñez 27 mayo, 2018

Desde el principio de la historia redentora, el reino de las tinieblas se ha opuesto al reino de la luz. Esta batalla ha tomado distintas formas a lo largo del tiempo —a veces mediante la posesión directa de personas, otras a través de sistemas de enseñanza contrarios a la Palabra, y frecuentemente mediante estructuras sociales que trastornan lo que Dios estableció—, pero su esencia permanece constante: es una batalla por la verdad. Cristo mismo lo declaró: vino al mundo para dar testimonio de la verdad y para destruir las obras del diablo. El arma principal del enemigo es la mentira; el instrumento del hijo de Dios es la verdad.

En Hechos 13, Pablo y Bernabé, enviados por el Espíritu Santo desde la iglesia de Antioquía, llegan a la isla de Chipre y se encuentran con un mago llamado Barjesús, falso profeta judío que servía al procónsul Sergio Paulo. Cuando el procónsul quiso oír la palabra de Dios, el mago se le opuso, intentando apartarlo de la fe. La resistencia no fue física sino de ideas: una batalla por la verdad en el corazón de aquel hombre. Pablo, lleno del Espíritu Santo, confrontó al mago llamándolo hijo del diablo y enemigo de toda justicia, y este quedó ciego al instante. El procónsul, al ver lo sucedido, creyó —maravillado no del poder desplegado, sino de la doctrina del Señor.

Esta escena revela algo crucial: la predicación efectiva depende más de la preparación del mensajero que del mensaje mismo. Sin la llenura del Espíritu, ni el discernimiento para distinguir la verdad de la mentira ni el coraje para confrontar el error son posibles. Un creyente o una iglesia sin esa llenura será derrotado una y otra vez.

Esta transcripción ha sido generada de forma automatizada y puede contener errores o imprecisiones.

¡Ponemos a Dios en su Palabra! Te invito a que abras la Palabra de Dios una vez más, el libro de los Hechos. Hoy es día de las madres, pero si oramos por cada una de ustedes a través del video o si lo hacemos en persona por cada una de ustedes, hoy vamos a continuar el texto donde estamos, el capítulo 13. La vez anterior cubrimos varios pasajes juntos de los capítulos 11, 12 y 13 porque eran congruentes. En el día de hoy yo voy a tomar otra vez los versículos del 1 al 3 del capítulo 13 y lo voy a continuar hasta el versículo 12, pero lo vamos a hacer un poquito más adelante.

Cuando tú escudriñas la Palabra de Dios, yo creo que es más o menos obvio que nosotros vamos descubriendo que la teología de la Biblia, la revelación de Dios, ha sido hecha de una manera progresiva a lo largo de la historia reveladora. Hay algunas cosas que Dios reveló en el Antiguo Testamento muy tempranamente. Hay otras cosas que Dios reveló en el Antiguo Testamento más tardíamente, y lo mismo ocurre en el Nuevo Testamento. Hay cosas que fueron reveladas en los evangelios y otras que vinieron después en las epístolas, y es por eso que nosotros hablamos de que la revelación de Dios es progresiva, ha sido paulatina y es progresiva.

Sin embargo, yo creo que pudiéramos decir también que cuando eso ha ocurrido, nosotros paulatinamente, para usar esa palabra otra vez, como que vamos ganando mayor conocimiento y entendimiento de lo revelado. Cosas que vinieron después nos ayudan a entender, traen luz a cosas que fueron reveladas más tempranamente, y cosas que fueron más tempranamente reveladas como que cobran tamaño y dimensión e importancia cuando vemos su cumplimiento en cosas futuras. Pero yo diría que de esas cosas reveladas, una de las más tempranamente reveladas y más claramente discernibles es el hecho de que el reino de las tinieblas continuamente se ha opuesto y se opone al reino de la luz.

Y de hecho, ese es el título de mi mensaje: El reino de las tinieblas se opone al reino de la luz. No se requiere de mucha inteligencia, no se requiere ni siquiera de mucho conocimiento bíblico para descubrir de manera rápida esa oposición que ha estado presente desde el principio. Y es una oposición que ha tenido o ha ocurrido en diferentes momentos, ha ocurrido en diferentes formas, con diferentes intensidades, a través de diferentes personas, a través de diferentes ideologías, y aún invocaciones directamente de parte de Satanás mismo, como cuando él se opuso a Cristo en el desierto en una lucha, por así decirlo, cuerpo a cuerpo. De manera que es claro que esa batalla ha estado ahí.

En otras ocasiones, Satanás ha poseído individuos y ha logrado usar a personas poseídas que se han sentado quizás al lado de nosotros y nunca nos dimos cuenta. Otras veces no han sido poseídas, pero han sido oprimidas y usadas. Otras veces Satanás ha logrado influenciar sistemas de enseñanzas completamente contrarias a la Palabra de Dios, y de eso habla Pablo a los corintios en su segunda carta cuando habla de someter todo pensamiento cautivo a la obediencia de Cristo. Pablo estaba consciente de que nosotros estamos expuestos a enseñanzas contrarias a la Palabra y requiere de un esfuerzo humano, pero asistido por la gracia de Dios, para poder llevar sus pensamientos a la obediencia de Cristo.

A veces ha ocurrido esa infiltración a través de estructuras sociales, como nosotros estamos viendo hoy. Toda la estructura social que le puede dar estabilidad a la sociedad está siendo transformada de tal forma que el matrimonio entre un hombre y una mujer, el concepto de matrimonio, de pareja, de hijo, de lo que es un hombre, de lo que es una mujer, todo eso está siendo trastocado. Eso no es simplemente hechura del hombre, no te quepa la menor duda. La Palabra de Dios dice que nosotros no tenemos lucha contra carne ni sangre. Eso no es, eso es lo que se ve, pero nuestra lucha es contra potestades en las regiones celestiales, huestes de maldad en las regiones celestiales que nosotros no podemos ver.

Y tú puedes ver que tempranamente Satanás se opuso al plan de Dios de que Adán y Eva crecieran, se multiplicaran, dominaran la tierra, gobernaran la tierra, regentaran la tierra si se me permite decir. Y esa primera batalla se perdió en un solo momento. No se perdió la guerra, pero se perdió esa batalla, y cuando se perdió esa batalla pues el planeta fue inundado de tinieblas, de oscuridad. Tinieblas tan extensas y tan densas que penetraron la mente del hombre y el corazón del hombre, y de eso habla la Palabra de Dios.

Si te mueves un poco más adelante, tú puedes ver cómo esas tinieblas avanzaron hasta el punto que apenas en el capítulo 6 del libro de Génesis ya Dios comienza a anunciar el diluvio, la destrucción por completa de lo que él mismo había creado, justamente porque en ese momento la intención del hombre era de continuo solamente el mal. ¿Te imaginas? Solamente de continuo hacer el mal, dice la Palabra de Dios, y así vino el diluvio. Te mueves unos capítulos más adelante y Dios tuvo que literalmente quemar dos ciudades, Sodoma y Gomorra, porque la oscuridad había infiltrado, había afectado a aquella población de una manera tan irreparable que no había otra forma de lidiar con ellas.

Y así llegas a la historia del pueblo de Israel, y en el Antiguo Testamento tempranamente aparecen falsos maestros, falsos profetas que tenían sueños y tenían visiones, y Dios dice: "Ellos tienen una sola intención y es que mi pueblo se olvide de mi nombre como se olvidaron a causa de Baal cuando adoraban a los dioses baales." Dios ha usado maestros falsos, profetas falsos, seres humanos, pero usualmente es a través de maestros y profetas falsos que Satanás ha hecho su mayor batalla. Cuerpo a cuerpo en el jardín, perdón, en el desierto con el Señor.

Pero luego llegas al Nuevo Testamento y te encuentras que la lucha, la oposición, no merma. Puede cambiar de forma, pero no merma. Hay un infiltrado entre los doce que luce como uno de ellos y es un instrumento de Satanás. Y es esa meditación sobre esos pasajes que me lleva a mí a concluir, no a mí, a múltiples personas mucho antes que yo, simplemente yo estoy poniéndome de acuerdo con ellos, en que la batalla perpetuada en la que tú y yo vivimos es una batalla por la verdad. No es esta fanfarria de poder demoniaco, no es una batalla de poder. Obviamente hay poder involucrado, pero es una batalla por la verdad.

De hecho, Cristo dijo: "Para esto yo he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad." ¿A eso fue que viniste? Sí. Por otro lado dice Juan que Cristo vino para destruir las obras del diablo. Pones las dos cosas juntas: yo vine para destruir las obras del diablo, yo vine para dar testimonio de la verdad. Entonces, ¿cuál es la batalla? La batalla es por la verdad. Esa batalla ruge en la mente humana. El arma número uno del enemigo es la mentira; el instrumento de contraataque del hijo de Dios es la verdad. Y la mayoría de esas luchas no se libran vía demonios, se libran vía mentiras programadas a través de personas que usan el nombre de Dios.

Y yo digo todo eso porque en el texto de hoy nosotros vamos a ver parte de esa oposición de una manera casi natural, por así decirlo. Yo quiero invitarte ahora a que tú puedas leer conmigo del versículo 1 al versículo 12 del capítulo 13 del libro de los Hechos:

"En la iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simón llamado Niger, Lucio de Cirene, Manaén, que se había criado con Herodes el tetrarca, y Saulo. Mientras ministraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado. Entonces, después de ayunar, orar y haber impuesto las manos sobre ellos, los enviaron. Ellos, pues, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de allí se embarcaron para Chipre. Llegados a Salamina, proclamaban la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos, y tenían también a Juan de ayudante" —se refiere a Juan Marcos, el autor del Evangelio de Marcos—. "Y después de haber recorrido toda la isla hasta Pafos, encontraron a cierto mago, un falso profeta judío llamado Barjesús, que estaba con el procónsul Sergio Paulo, hombre inteligente. Este hizo venir a Bernabé y a Saulo y deseaba oír la palabra de Dios. Pero Elimas, el mago —pues así se traduce su nombre—, se les oponía" —subraya esa palabra— "tratando de desviar de la fe al procónsul. Entonces Saulo, llamado también Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando la mirada en él, dijo: Tú, hijo del diablo, que estás lleno de todo engaño y fraude, enemigo de toda justicia, ¿no cesarás de torcer los caminos rectos del Señor? Ahora, he aquí, la mano del Señor está sobre ti; te quedarás ciego y no verás el sol por algún tiempo. Y al instante niebla y oscuridad cayeron sobre él, e iba buscando quién lo guiara de la mano. Entonces el procónsul, cuando vio lo que había sucedido, creyó, maravillado de la doctrina del Señor."

¡Wow! Como nosotros mencionamos en el mensaje anterior, la iglesia de Antioquía está reemplazando el liderazgo de la iglesia de Jerusalén. Hablamos un poquito de eso la semana pasada. Es la iglesia que de aquí en adelante va a ser mencionada de manera repetitiva. Es la iglesia que le da origen al movimiento misionero. Es la iglesia donde ahora están Pablo, Saulo o Pablo, con Bernabé. Y tú puedes ver que en esa iglesia había maestros y profetas, dice el texto, y nos dan los nombres de cinco, por lo menos cinco.

Es una iglesia que ya ha sido fortalecida por Dios. La iglesia, después de ser fortalecida por Dios por un tiempo, es la que decide enviar personas al campo misionero. Yo creo que ninguna iglesia madre ha estado en condición de parir otras iglesias, y me permiten la analogía hasta aquí, hasta que ella no ha sido fortalecida, como ninguna madre humana está lista para comenzar a tener hijos hasta que ella no goce de buena salud. Es una iglesia bendecida.

Es una iglesia donde había profetas, había maestros, y había cinco personas que son mencionadas, algunas de las cuales nosotros sabemos bastante de ellas a partir de la Palabra de Dios. De Bernabé, que estaba ahí, se nos dice que era un levita de Chipre precisamente, y que él era un hombre lleno del Espíritu Santo, de sabiduría, un hombre manso, dadivoso. Vendió lo que tenía, lo puso al pie de los apóstoles, introdujo a Pablo a la iglesia de Jerusalén, es el mensajero que Dios envía a Pablo a Tarso y lo trae a Antioquía. Un hombre de Dios, no simplemente un cristiano. Hay cristianos, hay hombres y mujeres de Dios. ¿Tú quieres ser un cristiano? ¿Tú quieres ser un hombre de Dios o una mujer de Dios? Yo quiero creer que tú quieres ser lo segundo.

Ahí está también Simón, llamado Niger. La palabra, el nombre en latín, implica negro, y la mayoría de las personas piensan que probablemente venía de Etiopía. ¿Se acuerdan de aquel etíope, el eunuco que se convirtió y se fue a Etiopía? Bueno, el nombre de Etiopía viene en su trasfondo, pero precisamente significa eso: negro. Está Lucio de Cirene también, aparentemente del norte de África. Y está este individuo de nombre Manaén, que se había criado con Herodes Antipas, Herodes el tetrarca, que como mencionamos la semana pasada había decapitado a Juan el Bautista y fue quien participó o tuvo cierta participación en el juicio de Jesús. Este hombre se crió con él. Algunas de las tradiciones dicen que era su hermano de crianza, pero no sabemos si era su hermano de crianza, pero servía allí con Herodes, fue criado junto a Herodes. De manera que el evangelio, tú puedes ver su penetración y su influencia. Y el quinto de los hombres mencionado es Saulo o Pablo, que ya conocemos mucho de él.

El texto nos dice, como mencionamos la semana anterior, que mientras oraban el Espíritu de Dios habló de alguna manera, quizás a través de uno de estos profetas, y dijo: "Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra que les he encomendado." Y sabemos hoy en día cuál era esa obra, porque está descrita en su Palabra: la obra misionera de evangelización de los gentiles. La iglesia fue obediente a lo que el Espíritu señaló, y entonces, ¿qué hizo la iglesia? Volvió a orar. Después de orar, les impuso las manos y los envió.

Las misiones representan el corazón de Dios. La adoración al final de los tiempos en el libro de Apocalipsis, alrededor del trono, de gente de toda lengua, tribu y nación, es el resultado de las misiones. De hecho, si las misiones no terminan, nos quedamos aquí de este lado de la gloria, porque Cristo claramente dijo en Mateo 24:14: "Y este evangelio de las buenas nuevas se predicará a todas las naciones, y entonces, no antes, vendrá el fin." De manera que si nosotros queremos, por así decirlo, ver el fin, deberíamos querer de la misma manera que las misiones o el evangelio lleguen a todas las naciones.

Decía un misionero muy conocido del pasado, Henry Martyn, un misionero que fue a la India y a Persia. Dijo en una ocasión: "El Espíritu de Cristo es el Espíritu de las misiones. Mientras más nos acercamos a Él, más misioneros nos hacemos." Yo menciono esto porque esta iglesia es la iglesia que inicia el movimiento misionero. De aquí es que vamos a ver el próximo en viaje. Pablo y Bernabé salen, pero esta iglesia no inicia el movimiento de las misiones sin que haya sido liderado por el Espíritu desde ese inicio, y sin que ellos hayan sido enviados por el Espíritu. Ellos no salen si no es bajo la unción del Espíritu de Dios.

Y claramente el versículo 4 nos deja ver que ellos fueron enviados por el Espíritu Santo. No solamente que el Espíritu dice "apartádmelos," no solamente que ellos oraron y les impusieron las manos en el poder del Espíritu, sino que ahora el versículo 4 nos dice que ellos fueron enviados por el Espíritu de Dios. Es un comentario simple pero importante. Nosotros tenemos que reconocer que nosotros podemos ordenar a alguien al pastorado, ordenar a alguien como misionero, pero nosotros no podemos endosar espiritualmente a ninguna persona. Si el Espíritu de Dios no unge a la persona para la misión, nosotros le estamos enviando a un lugar a fracasar. Escucha eso otra vez: si el Espíritu de Dios no endosa, no unge, no está de acuerdo con nuestra ordenación y envío de la persona, nosotros estamos enviando a alguien a fracasar.

Y el texto nos dice que ellos también se llevaron a Juan Marcos. Y Seleucia, que ellos van a hacerse, o sea, Seleucia era el puerto más cerca de lo que era Antioquía, dieciséis millas de distancia. De ahí se embarcan y se van entonces a Chipre, doscientos diez kilómetros de distancia más o menos. Tenía sentido que fueran a Chipre en primer lugar porque uno de ellos dos, Pablo o Bernabé, era de Chipre. ¿Cuál de los dos? Bernabé era un levita de Chipre. Y cuando llegaron allí comenzaron a predicar donde ellos siempre comenzaban: en la sinagoga de los judíos. Y evidentemente, por lo que el texto no dice, como que no hubo oposición. Era como lógico que comenzaran por los judíos para iniciar. Ellos eran los que conocían el Antiguo Testamento y los que conocían el cumplimiento de las profecías. Ellos eran quienes conocían lo que los profetas habían dicho. Tiene sentido que vayamos allí primero.

Pero terminan ahí. Deciden entonces cruzar la isla, noventa kilómetros de distancia, y van a llegar a Pafos. Y es ahí donde los problemas comienzan, porque ahí se encuentran con dos personajes: un cierto mago y falso profeta judío. O sea, no un gentil. Él está en territorio gentil, pero quien está allí de falso profeta es un mago judío llamado Barjesús. El nombre Barjesús es un nombre arameo que significa "hijo de Jesús." Excelente nombre para ser un falso maestro, un falso profeta. Puede traducirse también como "hijo de salvación," porque eso es lo que la palabra Jesús significa. De manera que esto es un nombre apropiado para disfrazarse.

Y él está con el procónsul de la isla, Sergio Paulo, que Lucas califica de un hombre inteligente. En la Nueva Biblia de las Américas, un hombre prudente en otras traducciones. De manera que aquí está este mago que puede hacer cosas, aparentemente con la autoridad máxima de la isla. Él probablemente leía sueños y quién sabe si la taza o cualquier otra cosa, y les sacaba dinero. Esta gente vivía de esas cosas.

Técnicamente, tú sabes que la magia y la brujería, técnicamente, aunque la línea como que se entrecruza, tienen ciertas diferencias. La magia, la idea detrás de la magia al tener un mago, era como la habilidad de poder hacer ciertos rituales y pronunciar ciertas palabras y frases que son las mismas siempre, con la intención de ganar poderes sobrenaturales con los cuales tú puedes alcanzar los fines que tú quieras. La brujería tiene algo de eso técnicamente hablando, pero la intención de la brujería es hacer el mal con los poderes que se adquieren. Una vez más, esa línea como que se entrecruza y se pierde.

Pero ahora el texto nos dice que este procónsul, que está con este mago, quiere oír el evangelio, quiere oír la Palabra de Dios, y mandó a buscar a Pablo y a Bernabé. ¿Quién tú crees que puso en el corazón del procónsul el deseo de querer oír la Palabra de Dios, cuando nadie tiene ese deseo de manera natural? Entonces tienes como que imaginarte el escenario: Pablo y Bernabé están en la isla, enviados por el Espíritu para evangelizar. Aquí hay un hombre acostumbrado a un mago, que probablemente vive de él, el mago vive del procónsul, y de repente escucha que hay dos nuevos proclamadores de una nueva creencia, y él quiere escucharlos.

Realmente, mientras yo más leo, estudio y proclamo el libro de los Hechos, yo más me convenzo de cuán poco nosotros tenemos que ver con lo que verdaderamente la salvación es. Lo único que depende de nosotros es la proclamación. La metodología no salva al hombre. La sistematización de cómo evangelizar no salva al hombre. La predicación expositiva per se no salva al hombre. La contextualización del mensaje que tenga cuidado de quiénes son, cómo comen, cómo visten, cómo piensan, eso tampoco salva a nadie. Hay una sola cosa, y no es una cosa, es una Persona que salva, y es Cristo Jesús. Ninguna otra cosa, y su voluntad soberana.

Bueno, ¿cómo luce esa conversión? ¿Cómo luce la Palabra? Dice: luce como el viento. Tú no sabes ni de dónde viene ni para dónde va. De manera que tú tienes ahí a dos hombres, a un hombre, perdón, yo dije dos hombres, y él dice: "Yo quiero oír lo que tienen que decir." Eso es Dios obrando en el corazón. Dios está detrás de la salvación del procónsul.

Bernabé y Saulo están ahí predicando. Vaya al versículo 8. La primera palabra, tú me has oído enfatizar esta palabra mil veces ya: "Pero." En otras palabras, Bernabé y Pablo están ahí, Pablo está evangelizando, pero les resistía. Es una palabra importante: les resistía Elimas. Escucha que el texto no dice "pero Elimas tenía otra cantaleta." No, resistencia. Elimas, el mago, que también se llamaba Barjesús, procurando apartar de la fe al procónsul. Hay dos representantes del Reino de la luz, Bernabé y Pablo, y un representante de las tinieblas, que es el mago, con una meta. La meta no es tanto "oíd lo que Pablo tiene que decir," eso tiene que hacer eso, pero la meta es otra.

Entonces tú tienes a Barjesús contradiciendo lo que Pablo anuncia, y por otro lado tú tienes la meta del mago. ¿Cuál es? Apartar al procónsul de la verdad. Yo te dije que la lucha es por la verdad. Puede darse a través de un demonio, puede darse a través de un falso profeta, todavía es por la verdad. La resistencia del mago de la que habla la Palabra no es física. Él no le está impidiendo a Pablo, él no ha llamado a los guardias para que se lo lleven. Es una resistencia de ideas. En el jardín del Edén se dio una batalla enorme. No fue física, no se trató de hacer un empujón hacia el árbol para que comieran de la fruta y obligarlos. No, es una batalla de ideas.

¿Cuál fue la idea que Dios te vendió? ¿Qué Dios te dijo? No, que no debiéramos comer, porque si comemos nos morimos. Y ¿cuál es la idea que yo proclamo? ¿Qué? No, que tú puedes comer, que eso es mentira de Dios, que tú si comes vas a volver como Él. Es una lucha de ideas por la verdad.

Y en el desierto, eso fue exactamente lo que Satanás hizo. Fue y le trajo ideas a Cristo sacadas de la Palabra de Dios, se las presentó como alternativas, y Cristo tuvo que vencerlas con ideas sacadas de la Palabra y enderezando lo que Satanás había torcido de la Palabra.

Entonces, en la meta del mago en el siglo primero, no es tanto que crean las mentiras de él. Es que quizás tú no termines creyendo mi mentira, pero lo que yo no quiero es que creas la verdad de Pablo. Es la idea. Como decía, el mago probablemente se beneficiaba del procónsul. Por lo tanto, no le interesa que el procónsul se haga rico, no. Ahora, si el mago se hace de dinero apartando al procónsul, la verdad le estaría costando. Entonces, de las formas que Satanás usa para contemporizar eso, porque tenemos que ver, y eso es mi énfasis, cómo pudiera darse. Una de las formas que él usa en nuestros días es que él tiene acceso a nuestra mente a través de sistemas seculares de enseñanza.

Creemos firmemente que la educación hoy en día, la educación secular, está grandemente infiltrada de esa manera, a través de legislaciones que favorecen el homicidio de un niño en el vientre de una madre, que favorece la homosexualidad y sus matrimonios. Y ganan acceso a través de las mentiras que nos venden vía el internet, la televisión, las radios y otros sistemas que no son en sí pecaminosos y que sirven para introducir el pecado.

De hecho, el apóstol Pablo le escribe a Timoteo, en su primera carta, en capítulo 4, le dice: "Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores" —esos son hombres, esos son como espíritus que vienen y te hablan al oído— "y a doctrinas de demonios." Elimas en el texto es uno de esos espíritus engañadores.

Cuando Juan dice en su primera carta que el espíritu del anticristo ya está en el mundo, él está hablando de gente humana con enseñanza falsa desviando gente. Y Pablo le dice a Timoteo que en estos últimos tiempos habrá gente, espíritus engañadores, que estarán enseñando doctrinas de demonios. Gente que hace contacto con demonios y trae doctrinas de demonios y las enseña. La gente las cree, las abraza, y luego se reúne en una iglesia donde hay una cruz. Y eso ha querido diferente forma, diferente nombre, a través de la historia.

Pablo escucha la oposición de Elimas, y como que en buen dominicano se hartó, se cansó, como lo vamos a ver más adelante en otro texto. Entonces Saulo, que también es Pablo —a partir de aquí el nombre de Pablo comienza como a cambiarse—, lleno del Espíritu, fijando en él los ojos, es como: "Elimas, mírame a mí a los ojos. Hoy te lo voy a decir." ¿Te imaginas eso? "Tú estás lleno de todo engaño" —ojo con eso ahí— "y de toda maldad, eres un hijo del diablo, un enemigo de toda justicia. ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor?"

Pablo confronta a este falso maestro, pero no sin estar lleno del Espíritu. Yo te dije la semana pasada, una de las cosas que a mí más me ha impresionado al estudiar otra vez y exponer otra vez el libro de los Hechos es lo increíble que es la presencia del Espíritu en lo que es la vida cotidiana de los creyentes de la iglesia primitiva.

El texto dice entonces: Pablo, lleno del Espíritu, mirándolo fijamente a los ojos, le llama hijo del diablo. "Tú estás lleno de todo engaño, de toda maldad, eres un enemigo de toda justicia, tú estás empeñado en trastornar los caminos del Señor, esa es tu intención." Pero cuando Pablo hace eso, me lo decía, Pablo está usando un abordaje similar al que Pedro usó, ¿no se acuerdan?, con otro mago, en otro capítulo.

Capítulo 8, en Samaria. Pedro comienza a evangelizar en Samaria. Samaria está llena de gozo, y hay un hombre también mago, y su nombre es Simón. Y Simón comienza a seguirlo, y Simón comienza incluso a aplaudir a estos hombres y a seguir sus enseñanzas. Es más, el texto dice que Simón hasta se hizo bautizar: creyó y se bautizó. Pero después que se hizo bautizar, se dio cuenta que Pedro y Juan se quedan haciendo milagros sobrenaturales, y se va donde ellos. Donde ellos dos, él va donde ellos dos, y les dice: "¡Eh! Te voy a dar un dinerito si tú me das de ese poder."

¿Tú recuerdas la respuesta de Pedro? Oye la respuesta de Pedro. Entonces, Pedro —en el texto de hoy es "entonces Pablo"— entonces Pedro le dijo: "Que tu plata perezca contigo, porque pensaste que podías obtener el don de Dios con dinero. No tienes parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios. Por tanto, arrepiéntete de esta tu maldad, y ruega al Señor, si es posible, que te perdone el intento de tu corazón, porque veo que estás en hiel de amargura y en cadena de iniquidad." ¿Ok? ¡Wow!

¿Tú crees que Pedro hizo eso con media tanca del Espíritu? Con la llenura del Espíritu. De eso tú estás lleno. Mil.

Se requiere la llenura del Espíritu para discernir la verdad de la mentira. Se requiere de la llenura del Espíritu para tener el coraje de confrontar el error. Se requiere de la llenura del Espíritu para tomar a un falso maestro que está en lugar público, mirarlo a la cara y llamarle hijo del diablo. Se requiere de la llenura del Espíritu para hacer esto y después de hacerlo seguir ministrando como si nada hubiese ocurrido.

En la Palabra de Dios hay dos grupos de hijos. No hay tres. Los hijos de Dios, los hijos de ira. Los hijos de Dios pudieran tener de sinónimo los santos de Dios. Los hijos de ira pudieran tener de sinónimo hijos del diablo. O sea, pastor, que había un momento en mi vida donde yo era un hijo del diablo. Yo no digo eso. Dios lo dice.

Escucha a Cristo hablando a los fariseos y a los escribas en Juan 8:44: "Sois de vuestro padre el diablo, y queréis hacer los deseos de vuestro padre." Por eso es que quieren hacer lo que quieren hacer, porque ustedes son hijos del diablo y el diablo tiene deseos y ustedes tienen los mismos. "Él fue un homicida desde el principio y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira." Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza.

¿Tú sabes por qué Satanás es incapaz de hacer algo bueno alguna vez o de decir una verdad alguna vez? Porque es que no hay una pizca de bondad en él. Gente incrédula que quizás se comporta de mala manera un día hace algo bueno. Sí, porque en la imagen de Dios que todavía queda en esa persona todavía hay rasgos de Dios y de bondad. En Satanás no hay una pizca ni de verdad ni de bondad.

"Pastor, pero Satanás, ¿no podría usar a un falso maestro como que está diciendo la verdad en un momento dado?" Sí, el problema es que esa verdad, como la intención es el engaño, no es verdad, es simplemente que no ha acabado. Si él quiere llevarte en una carretera de aquí a Estados Unidos y los primeros cien kilómetros los hace como en la misma dirección, pero su intención es sacarte en el kilómetro cien en otra dirección, entonces el camino por donde él te llevaba no era verdadero. Y eso es justamente lo que ocurre con Satanás y sus secuaces.

La iglesia de Antioquía, por lo que nosotros lo vemos, es la iglesia llena del Espíritu, es la iglesia enviadora, es la iglesia misionera. Y es la iglesia que envía a Bernabé y a Pablo. A mí no me cabe la más mínima duda de que esta iglesia siguió orando por ellos. Esa es gente así que tiene el don de la oración.

En el día de ayer en la noche, creo que fue, Cathy me leía un email de alguien que fue anciano conmigo en la iglesia de Estados Unidos. Era un señor de ochenta y un años de edad. Y él le escribió a Cathy ayer vía Facebook, porque yo no uso Facebook. Y entonces le dice que había estado orando por nosotros, que por dónde yo ando viajando en este día para orar por nosotros. Y yo le decía a Cathy: "Esto es increíble." Este señor tiene ochenta y un años de edad. Hace veinte años nosotros nos despegamos y él sigue orando por nosotros.

A mí no me cabe la menor duda de que esta iglesia siguió orando por Pablo, por Bernabé. Pero eso no impidió que hubiera oposición en el camino. Y esa oposición viene, como yo decía, de diferentes maneras. Efesios 6:11 dice: "Revestíos con toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las insidias del diablo." Pero la NTV habla de, en vez de insidias del diablo, estrategias del diablo. El diablo es un estratega por excelencia. En el jardín del Edén, ¿qué había? Flores, matas y animales. Pues él viene camuflageado de serpiente. En el sistema moderno, ¿qué hay? Internet, sistema de enseñanzas. Él viene camuflageado de maestro, viene camuflageado, por así decirlo, de estas ideologías nuevas.

Y ahí está Pablo en Pafos confrontando a este hombre con su mentira. Ahora, escucha lo que continúa, el veredicto de Pablo: "Ahora, pues, he aquí, la mano del Señor está contra ti." Eso es pesado. Cuando la mano del Señor está contra ti… Nosotros cantamos: "Si el Señor está con nosotros, ¿quién contra nosotros?" Lo inverso de eso es cierto. Si el Señor está contra ti, ¿quién por ti? "Ahora, pues, he aquí, la mano del Señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo." Inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas, y andando alrededor buscaba quién lo condujese de la mano.

Imagina que yo estoy aquí ahora predicando y de repente no veo. Pero yo creo que en parte lo que el texto nos está ayudando a entender es que la oscuridad externa que de repente él descubrió es solamente un reflejo de una oscuridad peor que es interna, que tú y yo no podemos ver. Él quedó en densa oscuridad, pero más densa era la oscuridad de su espíritu.

Hay gente ciega salva, de manera que yo puedo estar en el interior completamente iluminado y mi exterior completamente en oscuridad. Pero en este caso, la oscuridad que él experimenta, producto de su ceguera, que fue temporal aparentemente, es una reflexión simplemente de la oscuridad del alma de ese hombre.

El procónsul está ahí. El procónsul vio a Pablo reprender a este hombre. El procónsul vio cómo lo detuvo el diablo: "Tú estás lleno de mentira, de maldad." Y el procónsul vio cuando este hombre quedó ciego. Entonces el versículo 12 se nos dice que el procónsul, entonces, viendo lo que había sucedido, creyó. Creyó maravillado de la doctrina del Señor. Noten lo que no dice: no dice creyó maravillado de que el poder de Pablo y Bernabé era superior al poder del malo. Creyó maravillado de la doctrina del Señor.

El texto no nos dice cuál fue la doctrina que se le predicó, pero es obvio que si creyó y llegó a creer fue resultado de la maravilla de la doctrina. Lo único que Pablo pudo haberle predicado, con las palabras que tú quieras, es el Evangelio: que tú eres un hombre pecador en necesidad de redención, que tú necesitas, que hay una sola manera de que ese pecado sea perdonado. Que hubo un Cristo, y continúa habiendo un Cristo, pero que hubo un Dios que se encarnó, que vivió a perfección la ley de Dios, que fue y se sacrificó en la cruz, que murió por tus pecados en tu lugar, para que si tú creyeras en él y depositaras tu confianza en él como Mesías, como Redentor, tú pudieras pasar de la muerte a la vida y pudieras obtener vida eterna. Y que todo eso era gratuitamente y que todo eso era por gracia.

Esa es la doctrina que debió haberlo maravillado. ¡Cómo! Sin pagarle a nadie por poder, a ningún mago, a ningún intermediario, sin hacer ninguna obra, sin nada de esto que yo conozco, sin nada de eso que tú conoces. ¡Wow! Nosotros hemos oído tanto el Evangelio que eso no nos maravilla, pero es extraordinariamente maravilloso pensar que hay una sola religión en el mundo entero donde tú eres salvo por gracia. Todos los demás, tú tienes que hacer algo. Y donde literalmente hay una sola religión hoy, nos vemos el miércoles, donde se habla de salvación, porque en las otras se habla de purificar el karma en el budismo, de deshacerte de los deseos egoístas, en el caso del Islam someterte a los deseos de Alá. Esto fue completamente contrario a lo que había conocido.

Y ahora tú tienes a Pablo sembrando el trigo y al inicuo mago sembrando la cizaña. Eso no ha cesado. En la ciudad de Santo Domingo hay iglesias cristianas sembrando trigo y hay iglesias llamadas cristianas sembrando cizaña, y estamos haciéndolo al mismo tiempo. De hecho, alguna de la gente que ha llegado aquí ha llegado con su corazón sembrado de cizaña. Y hay gente que ha tenido trigo sembrado en su corazón y se ha ido a estas iglesias y han sembrado cizaña. Eso no va a cambiar.

Recuerda la parábola del trigo y la cizaña en Mateo 13. En Mateo 13 tiene como siete parábolas distintas acerca del reino de los cielos. Cristo le cuenta una de estas parábolas, dice: "Mira, hay un..." Déjame contar esta parábola: un señor salió y sembró su campo de trigo. Y entonces en la noche vino el enemigo y sembró cizaña. Y entonces con el tiempo surgió la cizaña y los obreros fueron donde el amo. Le dijeron: "Amo, ¿tú quieres que nosotros arranquemos la cizaña?" Y el Señor les dijo: "No, no, no, déjala. Deja que crezcan juntas, que al final los ángeles de Dios se encargarán."

Ellos no entendieron. Entonces escucha: se acercaron los discípulos a Jesús cuando él entró en una casa en particular y le dijeron: "Explícanos la parábola de la cizaña del campo." Y él respondió: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. Y el campo es el mundo. Y la buena semilla son los hijos del reino. Y la cizaña son los hijos del maligno." Fíjate que hay dos grupos: los hijos del reino y los hijos del maligno. "Y el enemigo que la sembró es el diablo. Y la siega es el fin del mundo. Los segadores son los ángeles. Por tanto, así como la cizaña se recoge y se quema en el fuego, de la misma manera será el fin del mundo. El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles y recogerán de su reino todos los que son piedras de tropiezo y a los que hacen iniquidad, y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el crujir de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos, que oiga."

Esa es la vida que tú y yo vivimos. Ese es el mundo en el que tú y yo vivimos. Un mundo donde alguien predica verdad y hay todo un sistema entero, a veces detrás de púlpitos, pero a veces fuera de los púlpitos. De hecho, más frecuentemente fuera, vía todas las redes sociales posibles y todo lo demás, predicando la mentira. Y mientras tanto, el hombre se ha ido acostumbrando y ha ido llegando a creer que sus formas naturales de hacer el ministerio pudieran ayudarnos a ganar la batalla.

Yo quisiera al final de este mensaje, como un DJ inglés, hacer el rap de cosas que ya dijimos, pero resumiendo cosas que ya dijimos, pero como en bullets otra vez para que recuerdes algunas cosas y te las lleves contigo.

Número uno: la verdad es que el Espíritu Santo es más importante que cualquier otra cosa que nosotros podamos hacer. La predicación expositiva, aun expositiva, carece de poder sin la unción del Espíritu.

Número dos: el Espíritu obra la salvación y la santificación por medio de la Palabra de Dios, es verdad. Pero la Palabra de Dios no obra sin la acción del Espíritu. Donde está el Espíritu, está su Palabra. Y donde está su Palabra, está su Espíritu. ¡Él la inspiró! Esto que leímos, la inspiró el Espíritu. ¿Cómo es que el Espíritu va a dejar que esto que él inspiró obre solo, sin él realmente estar detrás de lo que él mismo inspiró en el hombre?

La predicación efectiva, como la que Pablo estaba haciendo y Pedro y los demás, depende más de la preparación del mensajero que de la preparación del mensaje. Parece como una contradicción. La predicación efectiva depende más de la preparación del mensajero que de la preparación del mensaje. ¿Y es por qué? Porque el mensaje lo prepara yo. Pero el mensajero lo prepara Dios. Eso es lo que hace la diferencia.

Es cierto que la verdad de Dios es más cortante que cualquier espada de dos filos, pero sin la obra del Espíritu es como tomar un hombre que no es médico, no es cirujano, entregarle un bisturí y decirle: "Ahora haz una cirugía de corazón abierto." Escuchaste, esa es la mezcla de Silva otra vez. La verdad de Dios es más cortante que cualquier espada de dos filos, pero es para cortar el alma y el corazón del hombre. Sin la obra del Espíritu, esto es como entregarle un bisturí a alguien que no es médico ni cirujano y decirle: "Ahora haz cirugía de corazón abierto."

La evangelización siempre tendrá oposición. Tú y yo sembramos el trigo, Satanás siembra la cizaña. A Dios que se encargue de separarlos.

Y finalmente, un creyente o una iglesia sin la llenura del Espíritu será derrotada una y otra vez. Un creyente o una iglesia sin la llenura del Espíritu será derrotada una y otra vez. Tú y yo necesitamos continuamente ir delante de Dios, y cuando la batalla arrecia, arrecia tu vida de oración. Por eso la batalla es continua, constante, constante. Tu oración continua, continua, continua, constante, constante, constante. Tú no puedes hacer. Yo no puedo hacer. Ninguno de nosotros lo puede hacer. Cristo te lo dijo: "Separados de mí, nada podéis hacer."

De manera que estos son mensajes como que tienen una sombrilla amplia, pero que nos recuerdan cosas particulares. Tú necesitas el poder de Dios. Y que caminemos juntos, y en el camino Dios te va mostrando cosas que no sabías, te va enseñando. Quizás tiene planes para tu futuro, pero tienes que esperar en él.

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Miguel Núñez es pastor Titular de la Iglesia Bautista Internacional y presidente y fundador de Ministerio Integridad & Sabiduría. Su visión es impactar esta generación con la revelación de Dios en el mundo hispanohablante.